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Trabajos de Investigación
Deficiencias de hierro y de vitamina A y prevalencia de anemia en niños y niñas de 6 a 24 meses de edad en Chaco, Argentina
María del Carmen Morasso, Julia Molero, Pablo Vinocur, Luis Acosta, Nilda Paccussi, Susana Raselli, Graciela Falivene, Fernando E Viteri Ministerio de Salud del Chaco, República Argentina, UNICEF Argentina, Universidad de California, Berkeley.
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RESUMEN Deficiencias de hierro y de vitamina A y prevalencia de anemia en niños y niñas de 6 a 24 meses de edad en Chaco, Argentina A fin de conocer la prevalencia de anemia, deficiencias de hierro (DH) y vitamina A y diseñar estrategias de prevención se estudiaron 414 niños/as de 6 a 24 meses de edad, seleccionados aleatoriamente en toda la provincia de Chaco. Se realizó una encuesta y se determinó hemoglobina (Hb), ferritina y retinol plasmáticos. La prevalencia de anemia (Hb < 110 g/L) fue 66,4%, similar en distintos grupos de edad e incluyó a 18% con Hb < 90 g/L. La proporción de estos casos fue menor en niños de 6 a 8 meses de edad (5.1 %) que en los demás (@ 20 %) (P = 0.007). El promedio de Hb fue más alto en los niños de 6 a 8 meses que en el resto, asociándose con menor prevalencia de DH (ferritina < 12 µg/L) (p < 0.000) y no con la edad (F: 0.245 p= 0.8865). La prevalencia de DH, presente en el 36.6% en este grupo de edad, aumentó a 72.9% en los mayores de 18 meses. La prevalencia de anemia fue significativamente más alta en: varones; en nacidos con peso < 3000g; en niños que nunca tomaron suplementos de hierro y en los pobres. La deficiencia de Vitamina A se observó en el 5.1% de los casos. (Retinol < 20 m g /dl) La precocidad con la que aparecen altas prevalencias de anemia y la gravedad de la misma en el segundo año de vida, exigen la aplicación de estrategias para mejorar la nutrición de hierro antes y durante el embarazo, en el período perinatal y los dos primeros años de vida. Estas estrategias deben basarse en el empoderamiento de las comunidades y promover la ligadura oportuna del cordón umbilical.
Palabras clave: Hierro, anemia, vitamina A, niños, factores sociodemográficos, Chaco- Argentina.
SUMMARY Prevalence of anemia, iron and vitamin A deficiencies in children between 6 to 24 months of age in Chaco, Argentina To determine the prevalence of anemia, and iron (ID) and vitamin A deficiencies aiming at their prevention, 414 children between 6 and 24 months of age, were randomly selected from the whole province of Chaco. A sociodemographic survey was implemented, and hemoglobin (Hb), plasma ferritin and retinol were measured.Anemia prevalence (Hb <110 g/L) was 66.4%, without differences between age groups, and included 18% with Hb < 90 g/L. These cases were significantly less in children 6-8 month of age (5.1%) than in the others (@ 20 %) (P: 0.007). Mean Hb was also higher in 6 - 8 months old children and was associated with lower prevalence of ID (ferritin <12 µg/L) (p < 0.000) but not with age (p= 0.8865). ID already present, however, in 36.6% of children in this age group, reached a prevalence of 72.9% in children older than 18 months. Anemia prevalence was significantly higher in males, in children whose birth weight was < 3000 g, in those who had never taken iron supplements and among the poor, both structural and by income. Retinol values < 20m g /dl occurred only in 5.1% of children. Iron nutrition prior to, during pregnancy and in children during the first 2 years of life must be improved by joining strategies based on community empowerment aimed at improving dietary iron, assuring effective preventive supplementation and promoting the opportune umbilical cord ligation.
Key words: Iron, anemia, vitamin A, children, sociodemographic factors, Chaco Argentina.
INTRODUCCION
En niños/ as menores de 36 meses de edad, la anemia por deficiencia de hierro
(DH) es la enfermedad nutricional mas frecuente en el mundo y en América Latina
(1).
Durante los 2 primeros años de
vida, etapa de rápido crecimiento y maduración del sistema nervioso, cuando
toman forma las habilidades motoras y cognitivas, la anemia por DH puede causar
daño irreversible en la capacidad cognitiva y el desarrollo psicomotor (2-4).
Además puede incidir negativamente en el crecimiento físico, en varias
funciones endocrinas y gastrointestinales y en la inmunidad (5).
Dado que existen estrategias de
probada eficacia para su prevención, urge buscar las intervenciones adecuadas
para evitar que millones de niños padezcan las consecuencias de la DH y la
anemia (6). La persistencia de altas prevalencia de anemia se constituye en
franca violación a la Convención de los Derechos del Niño en tanto compromete
derechos básicos como el de gozar del máximo nivel posible de salud y
desarrollo y limita el acceso a una educación adecuada.
En Argentina, existen estudios
que indican una alta prevalencia de anemia por DH en los menores de 2 años en
distintas regiones del país (7,8) y de deficiencia de vitamina A en niños con
alto riesgo social (9).
La provincia de Chaco es una de
las que concentraba mayor población con necesidades básicas insatisfechas
(NBI), según el Censo Nacional de Población y Vivienda (CNPV) de 1991 (10). La
tasa de mortalidad infantil en 1997 fue la más alta del país. Esta provincia
está ubicada al noreste de la República Argentina y su altitud media es
inferior a 100 metros sobre el nivel del mar.
En 1997 el Gobierno de la
Provincia de Chaco, en cooperación con UNICEF encaró un programa orientado a
garantizar que los niños gocen del máximo nivel posible de salud.
Dada la repercusión de las
carencias de micronutrientes en la salud infantil, (11) se realizó el estudio
cuyos resultados se presentan, con el propósito de diseñar estrategias
adecuadas para su prevención y control. Sus objetivos fueron: evaluar las
prevalencias de anemia, deficiencia de hierro e hipovitaminosis A en niños de 6
meses a 2 años de edad; identificar asociaciones de prevalencia de anemias e
hipovitaminosis A con variables biológicas y sociodemográficas y conocer el
acceso de la población al sistema de salud y a otros programas sociales.
Se diseñó una muestra
aleatoria de n = 440 niños y niñas del total de niños y niñas entre 6 y 24
meses de edad que habitaban la provincia de Chaco en octubre de 1998. El
muestreo se realizó en tres etapas abarcando la totalidad del territorio
provincial. En la primera etapa se seleccionaron sistemáticamente, con arranque
aleatorio 44 radios censales, con probabilidad de selección proporcional a su
tamaño poblacional, ordenados según hacinamiento. En la segunda etapa se
listaron todos los hogares con niños en la edad establecida y luego se
seleccionaron aleatoriamente 10 hogares en cada radio censal. Los 440
resultantes son los necesarios para realizar la estimación de una proporción
con una precisión mínima del +/- 10% con el 95% de confianza, postulando un
coeficiente de correlación intraclase de 0,40 según la experiencia de la OMS
(12) en estudios similares. Si esta correlación es menor la precisión mínima
también disminuye. Se seleccionaron 5 hogares adicionales por punto muestra
para poder efectuar reemplazos en casos de rechazos o imposibilidad de encontrar
a la familia en dos ocasiones consecutivas. La proporción de rechazos entre
etapa de listado y encuesta fue de 16.9%. Se solicitó consentimiento informado
a la madre o responsable de cada niño incluido.
El estudio fue aprobado por el
Ministerio de Salud de la provincia y apoyado por una
campaña de comunicación social.
El número total de casos
estudiados fue 414 niños de 6 meses a 2 años a los que se realizó encuesta y
extracción de sangre. Las muestras de sangre fueron tomadas por punción
venosa. Se determinó en ellas: hemoglobina por el método de
cianmetahemoglobina usando un contador hematológico automatizado (n = 399);
ferritina por Enzimo Inmuno Ensayo (n = 348), y retinol plasmático utilizando
un cromatógrafo líquido de alta presión. (HPLC) (n = 414). Las muestras para
esta determinación fueron protegidas de la luz desde su extracción hasta el
dosaje, el que se realizó en la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la
Universidad Nacional de Buenos Aires.
Se utilizaron los siguientes límites
de inclusión: se consideró anemia a valores de Hb < 110 g/L (13). DH a
valores de ferritina plasmática < 12 m
g./l (13,14) y depleción de hierro < 20 m
g./l (6).
El estado nutricional de
vitamina A se interpretó de acuerdo a los valores de retinol plasmático (m
g /dl), como sigue: normal > 30, riesgo
de deficiencia: 20 y <30, deficiencia moderada: 10 <20 (<0.70 m
mol / L) y severa: <10 (0.35 m
mol /l) (15). El análisis estadístico se realizó mediante el programa SPSS
para Windows Versión 11. Las diferencias entre promedios se calcularon por análisis
de varianza de una y dos vías. Se utilizó regresión logística para
cuantificar diferencias de prevalencias de anemia entre grupos por edad y
niveles de DH. Las diferencias entre proporciones se calcularon mediante Chi
cuadrado y "Odds ratios" (OR).
RESULTADOS
La población estudiada, se caracterizó por una alta concentración de pobreza
(58%), según NBI y bajo nivel educativo de las madres. (Tabla 1). Si bien 90%
de los niños tenían adecuada frecuencia en los controles de salud, sólo 18%
tomaban suplementos de hierro en tanto que 22% habían tomado pero abandonaron
(Tabla 2). La causa más frecuente, referida por las madres, para descontinuar
la toma del suplemento (75%) fue falta de indicación o provisión del mismo por
parte del equipo de salud. La intolerancia o rechazo por sabor fue mencionada en
el 11% de los casos. De estos, solo el 31% tomó suplementos por mas de 2 meses.
TABLA 1
Descripción de la población de niños
|
|
Variable
|
Nº
|
%
|
|
| Edad
(meses cumplidos) |
| 6
a 8 |
82 |
19.8 |
| 9
a 11 |
77 |
18.6 |
|
12 a 17
|
139 |
33.6 |
| 18
a 24 |
116 |
28.0 |
|
Sexo
|
|
Masculino
|
215 |
51.9 |
| Femenino |
199 |
48.1 |
| Peso
al nacer |
| Menor
de 2500 |
40 |
9.7 |
| 2500
a 3000 |
58 |
14.0 |
| Más
de 3000 |
310 |
74.9 |
| Sin
datos |
6 |
1.4 |
| Hogar
con NBI (necesidades básicas insatisfechas) |
| Sí |
243 |
58.7 |
| No |
171 |
41.3 |
| Urbano
/ Rural |
| Rural |
82 |
19.8 |
| Urbano |
332 |
80.2 |
| Obra
social |
| Si |
121 |
29.2 |
| No |
293 |
70.8 |
| Escolaridad
de la madre o persona a cargo |
| No
lee ni escribe |
36 |
8.7 |
| Primaria
incompleta o no asistió |
110 |
26.6 |
| Primaria
completa |
94 |
22.7 |
| Secundaria
incompleta |
98 |
23.7 |
| Secundaria
completa y más |
76 |
18.4 |
| Lactancia
materna |
| Tomaron
y ya no toman |
205 |
49.5 |
| Continúan
tomando |
193 |
46.6 |
| Nunca
tomaron |
16 |
3.9 |
|
TABLA 2
Acceso a atención de salud y programas
sociales (n= 414)
|
|
Variable
|
Nº
|
%
|
|
|
Motivo de consulta último
control de salud
|
|
|
|
Control
|
242
|
58.5
|
|
Enfermedad
|
149
|
36.0
|
|
Control + enfermedad
|
20
|
0.7
|
|
Tiempo transcurrido
desde el último control (*)
|
|
Malo
|
16
|
6.1
|
|
Regular
|
10
|
3.8
|
|
Optimo
|
236
|
90.1
|
|
Toma /Tomó
suplementos de hierro
|
|
Tomó y ya no toma
|
93
|
22.5
|
|
Toma actualmente
|
74
|
17.9
|
|
Nunca tomó
|
247
|
59.7
|
|
Duración de la
suplementación de hierro (**)
|
|
Menos de 1 mes
|
23
|
31.1
|
|
1 a 2 meses
|
28
|
37.8
|
|
Más de 2 meses
|
23
|
31.1
|
|
(*)
Tiempo transcurrido desde el último control
Edad: Menor de 1año: malo:
> 2 meses; regular : 1 a 2meses; óptimo: < 1 mes.
Igual o mayor de 1 año: malo: > 3meses, regular: 2 a 3meses, óptimo
< 2 meses.
(**) En el grupo que tomó y ya no toma |
La prevalencia de anemia en el total de la muestra fue 66,4%.
No se encontraron diferencias significativas entre los grupos de edad. La Tabla
3 muestra la distribución de valores de Hb por grupos de edad, en donde se nota
que la proporción de casos con Hb < 90g/L fue significativamente menor en el
grupo de niños entre 6 a 8 meses que en los demás (P = 0.007). Los promedios
de Hb descendieron con la edad (Tabla 3), pero las diferencias de promedio no
alcanzaron significación estadística. (p= 0.065).
TABLA 3
Distribución, promedio y DE de Hb
(g/L) por edad
|
|
% Hb g /L
|
|
Edad
(meses)
|
Nº con Hb
|
< 90
|
90 a < 110
|
Total
< 110
|
Promedio (± DE)
Hemoglobina g /L
|
|
|
6 a 8
|
79
|
5.1
|
59.5
|
64.6
|
105.7 (12.2)
|
|
9 a 11
|
74
|
18.9
|
50.0
|
68.9
|
102.4 (12.6)
|
|
12 a 17
|
134
|
20.1
|
47.0
|
67.2
|
101.3 (13.9)
|
|
18 y más
|
112
|
24.1
|
41.1
|
65.2
|
100.6 (15.4)
|
|
En la Tabla 4 se presenta la distribución de los valores de
ferritina por grupos de edad, el promedio geométrico y los valores para el
promedio mas y menos una desviación estándar (DE). La prevalencia de DH es
menor en el grupo de 6 a 8 meses, al igual que la prevalencia de Hb < 90 g/L,
y aumenta con la edad hasta los 17 meses, siendo la diferencia entre
proporciones significativa ya a los 9-11 meses en relación al grupo de menor
edad (p= 0.0489).
TABLA 4
Distribución y promedio geométrico de
Ferritina µg/L por edad
|
|
Distribución ferritina
µg/L
|
|
Edad
(meses)
|
Nº con ferritina
|
< 12
|
12 a < 20
|
>20
|
Promedio geométrico
ferritina µg/L
(Promedio ± DE)
|
|
|
6 a 8
|
70
|
38.6
|
30.0
|
31.4
|
14.41 (25.8/ 9.60)
|
|
9 a 11
|
59
|
55.9
|
25.4
|
18.7
|
10.13 (18.31/ 6.04)
|
|
12 a 17
|
118
|
72.9
|
15.2
|
11.9
|
8.13 (13.44/ 5.34)
|
|
18 y más
|
101
|
67.3
|
18.8
|
13.9
|
8.66 (13.98/ 5.70)
|
|
Los promedios de ferritina
disminuyeron con la edad, siendo la diferencia entre promedios estadísticamente
significativa, (p<0.05) a partir de los 12 meses en comparación con los
valores entre 6 - 8 meses. A partir de los 17 meses los promedios de ferritina
se estabilizaron con alta proporción de casos con DH.
Con el fin de determinar si los
cambios en la distribución de los niveles de Hb tenían alguna relación con
los niveles de reservas de hierro, con la edad, o con ambas variables (interacción
entre ferritina y edad), se realizó un análisis de varianza de doble vía
tomando todos los casos en los distintos grupos de edad que tenían
determinaciones de hemoglobina y ferritina (n = 346). Se agruparon los casos según
sus niveles de ferritina como sigue: < 12 m
g./l deficientes; 12 - 19.9 m
g./l, depletados; y > 20 m g./l
normales.
Este análisis mostró que los
valores bajos de Hb se asociaron con DH independientemente de la edad (p<
0.000), y que no existía una interacción significativa entre edad y valores de
ferritina (F= 0.245; p =0.865). Además, los valores de ferritina mayores de 12
µg/L (ya sean entre 12 y 20 µg/L o más altos) no explicaron las diferencias
en los valores promedio de hemoglobina con la edad, ni la menor prevalencia de
casos de anemia severa en el grupo de 6 a 8 meses de edad. A partir de los 9
meses de edad todos los casos de anemia severa, independiente de edad, se
asociaron significativamente con DH (p < 0.05).
La deficiencia de vitamina A
severa mostró una prevalencia de 0,2 %, la moderada 4.9% y el riesgo de
deficiencia 30,2%. El promedio de retinol plasmático fue de 349 ±112
µg/L. No se observaron diferencias significativas en los distintos grupos de
edad.
La anemia se asoció, además,
significativamente con el sexo masculino, con haber nacido con un peso inferior
a 3000 g, con no haber ingerido suplementos de hierro y con pertenecer a grupos
con pobreza tanto estructural como por ingresos (Tabla 5).
TABLA
5
Asociaciones entre
distintas variables y anemia
|
|
Variable
|
Nº con Hb
|
% Hb. Baja
|
Entre
|
OR (IC)
|
Chi
|
P
|
|
|
Total
general
|
399
|
66,4
|
|
|
|
|
|
Sexo
|
|
|
Masc. vs.
Fem.
|
1,60
(1,03-2,49)
|
4,98
|
0,0256
|
|
Masculino
|
207
|
71,5
|
|
|
|
|
|
Femenino
|
192
|
60,9
|
|
|
|
|
|
Peso al
nacer (gramos)
|
|
|
3000 vs.
>3000
|
1,76
(1,01-3,08)
|
4,51
|
0,0335
|
|
< 2500
|
37
|
67,6
|
|
|
|
|
|
2500- 2999
|
56
|
80,3
|
|
|
|
|
|
3000 y más
|
300
|
63,6
|
|
|
|
|
|
Sin dato PN
|
6
|
66,6
|
|
|
|
|
|
Instrucción
materna
|
|
|
< PI vs.
SC y +
|
1,60
(0,85-3,03)
|
2,46
|
0,1162
|
|
< Primaria
completa
|
143
|
70,0
|
|
|
|
|
|
Prim. Compl..
+ sec. Inc.
|
185
|
66,5
|
|
|
|
|
|
Secundaria
completa y más
|
71
|
59,1
|
|
|
|
|
|
NBI
|
|
|
Con vs. sin
NBI
|
1,63
(1,04-2,54)
|
5,22
|
0,0222
|
|
Con NBI
|
237
|
70,9
|
|
|
|
|
|
Sin NBI
|
162
|
66,5
|
|
|
|
|
|
Urbano
/Rural
|
|
|
Rural vs.
Urbano
|
0,92
(0,53-1,59)
|
0,09
|
0,7642
|
|
Rural
|
80
|
65,0
|
|
|
|
|
|
Urbano
|
319
|
66,8
|
|
|
|
|
|
Obra
Social
|
|
|
OS Sí vs. OS
No
|
0,73
(0,45-1,18)
|
1,79
|
0,1799
|
|
Si
|
114
|
61,4
|
|
|
|
|
|
No
|
285
|
68,4
|
|
|
|
|
|
Suplementos
de Hierro
|
|
|
Nunca tomó
vs. Está tomando
|
1,97
(1,09-3,57)
|
5,94
|
0,0147
|
|
Tomó y ya no
toma
|
89
|
60,7
|
|
|
|
|
|
Esta tomando
|
68
|
55,8
|
|
|
|
|
|
Nunca tomó
|
242
|
71,5
|
|
|
|
|
|
Ingresos
(quintiles)
|
|
|
Q1 vs. Q5
|
3,66
(1,67-8,07)
|
12,99
|
0,0003
|
|
1
|
62
|
77,4
|
|
|
|
|
|
2
|
59
|
74,1
|
|
|
|
|
|
3
|
74
|
70,2
|
|
|
|
|
|
4
|
80
|
64,0
|
|
|
|
|
|
5
|
97
|
48,3
|
|
|
|
|
|
Sin datos de
ingresos
|
39
|
76,9
|
|
|
|
|
|
DISCUSION
La prevalencia de anemia
observada en este estudio, es la más alta reportada en el país en este grupo
de edad y similar a la encontrada en Misiones en 1989 (55%) (7), provincia que
comparte la misma región que Chaco y que tiene similares características ecológicas
y sociodemográficas. Esta tendencia estacionaria en la prevalencia de anemia,
se observa asimismo en la provincia de Buenos Aires, donde tanto en 1986 (8)
como en el 2000 (16), la prevalencia fue cercana la 50%. Esto demuestra la
existencia de un serio problema que afecta a la mayoría de los niños
Argentinos y la falta de aplicación de estrategias efectivas para la prevención
y control de esta patología.
Los niños /as menores de 2 años
en Chaco tienen buen acceso a los servicios locales de salud. No obstante ser
tan frecuente la anemia, incluso en sus formas moderadas y severas, esta parece
no ser percibida ni por los equipos de salud ni por las familias para encarar y
demandar su prevención o tratamiento. Sólo 17% de los niños recibían
suplementos de hierro en tanto 70% recibían leche entera en polvo. Si bien la
entrega de leche y suplementos de hierro preventivo son actividades que integran
el control de salud de los niños, es obvia la diferente valoración de los dos
recursos. Esta observación expresa, en nuestra opinión, la necesidad de
capacitar a los equipos de salud y emponderar a las comunidades para participar
y actuar en defensa de sus derechos. Asimismo, refuerza la importancia del uso
de la leche como vehículo de fortificación con hierro y cinc, tal como lo ha
hecho recientemente el Ministerio de Salud de la Nación (17), para niños
mayores de 6 meses de edad.
Será importante evaluar el
valor preventivo de la leche fortificada sobre todo en edades tempranas ya que a
los 6-8 meses de edad el 65 % de los niños/as ya estaban anémicos y con
niveles de ferritina plasmática indicativos de reservas inadecuadas o
deficiencia de hierro en el 69% de ellos. Es posible que la suplementación
preventiva desde los 4 meses de edad sea una medida a conservar e implementar
adecuadamente además de la fortificación de la leche con hierro.
Entre los niños anémicos, sólo
7% de las madres referían estar administrándoles suplementos de hierro. Entre
los que habían recibido y abandonaron, la duración de la suplementación fue
inferior a 2 meses en el 70% de los casos. Entre quienes tomaban suplementos la
prevalencia de anemia fue menor que en el resto, sugiriendo la efectividad de
esta estrategia.
Llama la atención que la
prevalencia de anemia fuese similar en todos los distintos grupos de edad, y que
apenas a los 6-8 meses el 65% de los niños ya presentaba esta condición.
La deficiencia de hierro y
anemia maternas han sido asociadas con mayor riesgo de anemia en el primer año
de vida, operando a través de prematurez y retardo en el crecimiento
intrauterino (18), lo que conlleva un rápido agotamiento de las reservas de
hierro post-natales por aceleración de la velocidad de crecimiento. En este
estudio, la prevalencia de anemia en embarazadas fue de 28%. (Aceptado para
publicación ALAN 2002).
Si bien, por las características
de estudio transversal, no podemos asociar el estado nutricional de hierro de
los niños con el de sus madres, hemos observado que los niños nacidos con peso
inferior a 3000g presentaron mayor prevalencia de anemia que el resto (p =
0.0335).
Otra causa perinatal involucrada
en la anemia en el primer año de vida es la ligadura precoz del cordón
umbilical. En Chaco, la práctica habitual era la ligadura precoz (19). El
hierro de la transfusión placentaria un minuto después del nacimiento es
similar a la cantidad de hierro aportado por la lactancia materna exclusiva en
los 6 primeros meses de vida (20). Ambas fuentes de hierro constituyen una
reserva natural para sostener las elevadas demandas de este mineral en el primer
año de vida.
Si bien más de la mitad de los
niños continuaban recibiendo lactancia materna, información de otros estudios
(21), sugiere que ya al mes de vida más de la mitad de los niños reciben
alimentos complementarios, y que habitualmente la leche de vaca se encuentra
entre ellos.
Una explicación adicional para
interpretar la elevada prevalencia de anemia a edades tan tempranas sería que
en el segundo semestre de vida el límite de inclusión de Hb para definir
anemia fuera menor a 110 g/L. En el Gráfico1 se han superpuesto a los
percentilos de Hb considerados referencia normal (22) los encontrados en este
estudio en los distintos grupos de edad. Se trabajó en ambos casos con
promedios de ambos sexos. Puede observarse en todos los grupos de edad, que el
percentilo 50 de Hb en los niños de Chaco es ligeramente inferior a 105 g/L. A
la vez permite constatar lo ya expresado en cuanto a la tendencia a incrementar
la proporción de valores de Hb menores a 90 g/L, los cuales alcanzan a 1 de
cada 5 niños en el segundo año de vida.
GRAFICO 1
Comparación de la distribución de Hb
en niños normales (*)
y los de Chaco por edades. En percentilos

(*) Dallman y col. (1979)
Es importante notar que las
diferencias tanto en promedios de Hb y en la prevalencia de casos con Hb < 90
g /l con la edad se asociaron fuertemente con DH a partir de los 9 meses de
edad. Y que a partir del 50 percentilo los valores de Hb son iguales para los
tres grupos de edad y paralelos a los valores normales, pero 1 g/L más bajos, y
que los valores para el grupo de 6 a 8 meses son paralelos a los normales en
toda su distribución, pero igualmente 1 g/L más bajos.
Los promedios geométricos de
ferritina en todas las edades son inferiores al valor de –2DE observado en niños
normales de esta edad (14), avalando la etiología ferropénica de la anemia. No
obstante, si se toma como límite de inclusión 12µg/L para ferritina, la
proporción de niños con DH (58.7%) resulta menor que la de anémicos por Hb
<110 g /l (66.4%), o sea una diferencia de 7.8%. Si se toma 30 µg/L, límite
de inclusión sugerido en casos de infección (13) se encuentra que el 8% de los
niños estudiados llenan ese criterio, lo cual podría explicar esta diferencia.
En el caso de niños menores de 1 año, la diferencia entre anémicos (68.8%) y
con ferritina < 12 µg/L (47.8%) es mayor (19%) pero también es mayor la
proporción de niños con ferritinas > 30 µg/L (14%). Estos datos ponen énfasis
en la importancia de procesos infecciosos como posibles causas de anemia y de
elevaciones de niveles de ferritina, lo que complica la interpretación de
resultados, sobre todo en menores de un año de edad (23). El 34% de los casos
con Hb superior a 110 tuvieron ferritina inferior a 12 µg/L, situación que
puede explicarse porque el descenso de Hb a niveles considerados anemia (110
g/L) es un evento tardío en la deficiencia de hierro.
La sensibilidad de la ferritina
(<12) en relación a la Hb < 110 resultó de 74.5% (IC 95% = 68.3-79.8) y
la especificidad de 65.7%, (IC = 56.1-74.3) con un valor predictivo positivo de
82% y un valor predictivo negativo de 54.8%. Estos datos confirman los
resultados de los análisis de varianza y de regresión logística que implican
a valores bajos de ferritina como "responsables" de los cambios
descritos, independientemente de los grupos de edad. Si se toma como límite de
inclusión 20 para ferritina, en todos los grupos etarios estudiados la proporción
de depletados de hierro supera a la de anémicos.
La mayor prevalencia de anemia
en varones, es un hallazgo para el cual no encontramos explicación con la
información disponible. La proporción de casos con peso al nacer bajo e
insuficiente fueron similares en ambos sexos, con leve predominio en las
mujeres.
En cuanto a la deficiencia de
Vitamina A, esperábamos una prevalencia mayor a la encontrada. Las características
sociodemográficas, los indicadores de morbimortalidad en la población
estudiada, y los resultados de un estudio en niños de alto riesgo social (9)
según el cual 30% de los niños en los barrios periféricos de la capital de
Chaco poseían valores de retinol < 20 µg/dl,
sostenían nuestra presunción.
No obstante, los resultados aquí
obtenidos demuestran que esta deficiencia no constituye un problema de salud pública,
ya que la prevalencia de valores de retinol < 20 µg/dl es inferior a 10%.
Algunas características
diferencian a las poblaciones en el estudio citado y nuestro trabajo. En el
estudio en niños de alto riesgo los casos se seleccionaron en centros de atención
primaria, un 100% pertenecían a hogares pobres, 47% habían tenido episodios de
morbilidad en los 15 días previos al estudio y sólo 4% tomaba suplementos de
vitamina A. En nuestra población la muestra fue tomada en hogares, la proporción
de pobreza fue menor, 14% habían tenido episodios de morbilidad y 20% había
tomado suplementos con vitamina A.
Interpretamos que este
incremento en la toma de suplementos pudo ser consecuencia de la difusión entre
los pediatras de los resultados del estudio anterior y a la disponibilidad en la
provincia de una donación de esta vitamina durante las inundaciones de mayo de
1998. La transitoriedad de estos recursos sugiere la conveniencia de vigilar
periódicamente esta deficiencia.
Otro factor que podría e
incidir en la aparente mejoría del estado de nutrición de vitamina A es la
lactancia materna prolongada y el alto consumo de leche de vaca entera. Si bien
no se realizó una encuesta alimentaria, se indagó en la encuesta sobre consumo
de leche de vaca y cantidad en tazas en el día previo. Resultó que el promedio
de consumo de leche entre los que continuaban recibiendo lactancia fue de 1,2
tazas y entre los que no tomaban lactancia de 3,4 tazas. Aún con la simplicidad
del método de obtención del dato, la información sugiere que la ingesta de
vitamina A proveniente de fuentes lácteas es alta y puede explicar parcialmente
los resultados obtenidos.
CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES
La prevalencia de anemia hallada
es la más alta reportada en el país. La gravedad del problema exige la
aplicación urgente de medidas, basadas en la capacitación de los equipos de
salud y el empoderamiento de las comunidades.
La anemia por deficiencia de
hierro afecta con alta prevalencia a todos los estratos sociales, si bien es
mayor entre los pobres. La alta prevalencia de DH ya observada en niños entre 6
y 8 meses sugiere que parte de las causas se encuentran en el periodo pre y
perinatal. Deben integrarse estrategias dirigidas a prevenir las posibles
causas, esto es mejorar la nutrición de hierro de las mujeres en edad fértil y
de las embarazadas, promover la ligadura oportuna del cordón umbilical, la
lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de vida y la suplementación
preventiva con hierro del lactante a partir del 4 mes de vida. Además se deben
difundir mensajes concretos para que las madres introduzcan al 6o mes
de vida fuentes alimentarias de hierro hemínico y para fomentar el consumo de
los alimentos fortificados disponibles.
AGRADECIMIENTO
Al Centro de Estudios
Latinoamericanos de California, en Berkeley por facilitar y financiar
parcialmente la participación del Dr. F. Viteri en este estudio.
Trabajo financiado por: UNICEF
Argentina y el Ministerio de Salud de la provincia de Chaco.
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Recibido: 13/02/2002 Aceptado: 11/11/2002
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ALAN-VE ISSN 0004-0622 - Depósito Legal: pp 199602DF83
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