HOME > EDICIONES > Año 2003, Volumen 53 - Número 1
Trabajos de Investigación
Metales pesados en agua de bebederos de presión
Susana I. Segura-Muñoz, Tânia M. Beltramini Trevilato, Angela M. M. Takayanagui, Sylvia E. Hering, Palmira Cupo Facultad de Medicina de Ribeirão Preto. Universidad de San Paulo. San Paulo. Brasil.
|
RESUMEN Metales pesados en agua de bebederos de presión El objetivo del presente estudio fue analizar los niveles de plomo (Pb), cadmio (Cd), aluminio (Al), zinc (Zn), cobre (Cu) y cromo (Cr) en agua de bebederos de presión distribuidos en el Campus de la Universidad de San Paulo, Ribeirão Preto, Brasil. Fueron colectadas 30 muestras aleatoriamente obtenidas en diferentes instancias del Campus y analizadas por Espectrofotometría de Absorción Atómica. De acuerdo con la Guía de Valores Máximos Recomendados de la Organización Mundial de la Salud (OMS), plomo, cadmio y zinc se detectaron en concentraciones superiores a las recomendadas en 40%, 20% y 13% de las muestras, respectivamente. Los resultados son analizados considerando aspectos nutricionales y toxicológicos, referente a la presencia de metales esenciales y tóxicos para el hombre. Comparando los límites reglamentados en diez países de América, se pone de manifiesto la necesidad de un consenso en el establecimiento de las concentraciones máximas de metales en agua potable. La Ingesta Diaria Tolerable, debe ser la base para el establecimiento del nivel máximo de metales en agua, con la finalidad de prevenir la aparición de enfermedades asociadas a largo plazo.
Palabras clave: Metales pesados; bebederos de presión; calidad del agua potable.
SUMMARY Heavy metals in water of drinking fountains The purpose of this study was to analyze the levels of lead (Pb), cadmium (Cd), aluminum (Al), zinc (Zn), cooper (Cu) and chromium (Cr) in the water of drinking fountains distributed in the Campus of the University of São Paulo, Ribeirão Preto, Brazil. Thirty random samples were collected in different parts of the Campus that were analyzed by Atomic Absorption Spectrophotometry. According to WHO’s Drinking Water Guidelines; lead, cadmium and zinc were found in concentrations higher than those recommended in 40%, 20% and 13% of the samples, respectively. The results were analyzed considering nutritional and toxicological aspects related to the presence of essential and toxic elements for the human being. Reviewing the regulatory limits established in ten countries of America, authors focus in the necessity to find a consensus in the establishment of the higher levels of heavy metals in potable water. The tolerable daily intake, have to be the basis to assure the prevention of diseases associated with a long-term ingestion of these elements through foods.
Key words: Heavy metals; drinking fountains, quality of drinking water.
INTRODUCCION
La distribución de agua potable es uno de los factores más importantes para
alcanzar la disminución de los índices de mortalidad y morbilidad en los países
en desarrollo. Tradicionalmente, la calidad microbiológica del agua potable ha
sido el aspecto que ha generado mayor preocupación en salud pública, sin
embargo, el avance en el conocimiento sobre el peligro de la exposición a
agentes químicos ha llamado la atención de la población y de las autoridades
en los últimos años (1).
El agua es fuente natural de
oligoelementos esenciales para la vida, dichos micronutrientes en cantidades ínfimas
desempeñan un papel determinante como constituyentes de enzimas o como
elementos que intervienen en la síntesis de las mismas. Niveles deficitarios o
excesivos de metales esenciales pueden desencadenar daños para la salud. El
zinc, cobre, selenio, cromo y manganeso son algunos de los oligoelementos
esenciales para la vida. Además de los metales esenciales, el agua potable
puede contener metales tóxicos que pueden causar una serie de enfermedades en
el ser humano (2).
Los metales pesados se
caracterizan por tener efecto bioacumulativo y en concentraciones superiores a
las recomendadas han sido responsabilizados de causar daños en el sistema
nervioso central y periférico (3-5), renal (6,7), hematopoyético (8) y esquelético
(9,10), algunos también presentan efectos carcinogénicos (7). La gravedad de
tales daños depende del grado y tiempo de exposición a dichos elementos.
El agua puede ser contaminada
por metales de manera natural o a través de diferentes procesos de captación,
tratamiento, almacenamiento y distribución, afectando su calidad en el punto
final de consumo (2,11). Los bebederos de presión, que comúnmente son
utilizados en lugares públicos, presentan reservatórios y tuberías con
aleaciones metálicas que pueden afectar la composición química del agua.
Estudios que analicen la
presencia de elementos trazos en el agua proveniente de bebederos de presión no
han sido realizados en Brasil. Por ese motivo fueron analizados los niveles de
Zn, Cu, Cr, Cd, Pb y Al en agua colectada de bebederos públicos con sistemas de
refrigeración, situados en el Campus de la Universidad de San Paulo en
Ribeirão Preto.
MATERIAL Y METODOS
Ribeirão Preto se localiza en la región Nordeste del Estado de San Paulo,
Brasil. Ribeirão Preto es una de las ciudades del estado que utiliza agua
proveniente del Acuífero Guaraní para el abastecimiento de la población,
dicho acuífero es considerado uno de los reservatórios de agua natural más
importantes del mundo en la actualidad. El Departamento de Agua y
Alcantarillados de Ribeirão Preto (DAERP), unidad responsable por mantener la
calidad del agua del municipio, realiza procesos de cloración y fluoración del
agua con la finalidad de garantizar el bienestar de la población (12, 13).
El Campus de la USP en
Ribeirão Preto está constituido por 6 unidades académicas, además de
servicios administrativos y asistenciales, contando con una población de
aproximadamente 9000 personas ejerciendo actividades laborales y académicas.
El presente estudio consistió
en la determinación Pb, Cd, Al, Zn, Cu y Cr en muestras de agua colectadas de
30 bebederos de presión aleatoriamente seleccionados, en diferentes unidades
administrativas y académicas del recinto universitario.
La colecta fue realizada en
recipientes de polietileno de 50 ml, tratados durante 24 horas con ácido nítrico
a 30%. Las muestras de agua fueron colectadas en triplicado, después de dejar
el agua en circulación por 2 minutos.
Las muestras fueron analizadas
en el Sector de Metales del Laboratorio de Pediatría del Hospital de Clínicas
de la Facultad de Medicina de Ribeirão Preto de la Universidad de San Paulo,
por Espectrofotometría de Absorción Atómica con Horno de Grafito (Horno
Zeeman-Equipo Varian 640Z) y por Espectrofotometría de Absorción Atómica con
Llama (Perkin Elmer 380) (14). La Tabla 1 muestra el método utilizado para cada
elemento y los límites de detección de cada método.
TABLA 1
Métodos espectrofotométricos
utilizados y sus respectivos límites de detección
|
|
Elemento
Método
|
Plomo
EAA-HG **
|
Cadmio
EAA-HG **
|
Aluminio
EAA-HG **
|
Zinc
EAA-Llama*
|
Cobre
EAA-HG **
|
Cromo
EAA-HG **
|
|
Límite de detección
|
(mg/l) 0,001
|
0,0001
|
0,001
|
0,001
|
0,005
|
0,002
|
|
|
* EAA-Llama:
Espectrofotometría de Absorción Atómica con LLama
** EAA-HG: Espectrofotometría de Absorción Atómica con Horno
de Grafito
|
Muestras certificadas de agua
potable provenientes del Laboratorio de Control de Calidad QCTecnologies Pty
Ltd., de Australia, fueron utilizadas como padrones analíticos.
Los resultados fueron analizados
considerando los parámetros recomendados por la OMS, en la Guía de Valores
para Calidad de Agua Potable (15), y comparados con los valores reglamentados en
la legislación de Canadá, Estados Unidos y de ocho países latinoamericanos
(Tabla 2).
TABLA
2
Valores máximos recomendados por la OMS y valores
máximos permitidos en 10 países de América (mg/l)
|
|
Elemento
|
|
Norma
|
Plomo
|
Cadmio
|
Aluminio
|
Zinc
|
Cobre
|
Cromo
|
|
|
OMS (1995)
Valores Guía
|
0,010
|
0,003
|
0,2
|
3,00
|
2,00
|
0,05
|
|
BRASIL (1990)
Portaria 36-GM
|
0,050
|
0,005
|
0,2
|
5,00
|
1,00
|
0,05
|
|
ARGENTINA (1994)
Código Alimentario
|
0,050
|
0,005
|
0,2
|
5,00
|
1,00
|
0,05
|
|
CHILE (1984)
NCH 409/1
|
0,050
|
0,010
|
--
|
5,00
|
1,00
|
0,05
|
|
MEXICO (1988)
NOM
|
0,050
|
0,005
|
0,2
|
5,00
|
1,50
|
0,05
|
|
PERU (1999)
DIGESA
|
0,050
|
0,005
|
0,2
|
3,00
|
1,00
|
0,05
|
|
URUGUAY (1999)
Dto: 27335
|
0,050
|
0,005
|
0,5
|
5,00
|
1,00
|
0,05
|
|
BOLÍVIA (1999)
IBNORCA NB 512
|
0,010
|
0,005
|
0,2
|
5,00
|
0,50
|
0,05
|
|
COLOMBIA (1998)
RAS-98
|
0,010
|
0,003
|
0,2
|
5,00
|
1,00
|
0,01
|
|
CANADA (1995)
HE EHD
|
0,010
|
0,005
|
--
|
5,00
|
1,00
|
0,05
|
|
USA (1998)
NP- DWR
|
0
|
0,005
|
0,2
|
5,00
|
1,30
|
0,10
|
|
| Fuente:
Normas Internacionales para la Calidad del Agua de Bebida, CEPIS/
OPS-OMS (12).
|
RESULTADOS
Los resultados obtenidos del análisis
de 30 muestras de agua colectadas, son presentados en la Tabla 3.
Considerando los Valores
Recomendados por la OMS, fue observado que 40% de las muestras presentaron
niveles de Pb superiores a 0,01 mg/l, 20% contenían Cd en concentraciones
superiores a las recomendadas (>0,003 mg/l) y 13,3% de la muestras superaron
los niveles de Zn (>3,0 mg/l). Los valores detectados de Al, Cu y Cr no
superaron las concentraciones máximas recomendadas por la OMS.
TABLA 3
Niveles de metales pesados detectados
en agua de bebedores
de presión del Campus Universitario USP, Ribeirão Preto
|
|
Muestra
|
Plomo
(mg/l)
|
Cadmio
(mg/l)
|
Aluminio
(mg/l)
|
Zinc
(mg/l)
|
Cobre
(mg/l)
|
Cromo
(mg/l)
|
|
|
1
|
0,0027± 0,0002
|
< 0,0001
|
0,010± 0,003
|
0,072± 0,007
|
0,009± 0,001
|
< 0,002
|
|
2
|
0,0050± 0,0001
|
< 0,0001
|
0,002± 0,001
|
0,165± 0,005
|
0,027± 0,002
|
< 0,002
|
|
3
|
0,0065± 0,0004
|
< 0,0001
|
< 0,001
|
0,555± 0,009
|
0,082± 0,002
|
< 0,002
|
|
4
|
0,0065± 0,0001
|
< 0,0001
|
0,007± 0,001
|
0,562± 0,001
|
0,065± 0,001
|
< 0,002
|
|
5
|
< 0,001
|
< 0,0001
|
0,014± 0,002
|
0,029± 0,004
|
0,024± 0,001
|
< 0,002
|
|
6
|
0,0028± 0,0002
|
0,0010± 0,0002
|
0,009± 0,001
|
0,190± 0,003
|
0,079± 0,002
|
< 0,002
|
|
7
|
0,0015± 0,0001
|
< 0,0001
|
< 0,001
|
0,055± 0,004
|
< 0,005
|
< 0,002
|
|
8
|
< 0,001
|
< 0,0001
|
< 0,001
|
0,101± 0,009
|
0,012± 0,001
|
< 0,002
|
|
9
|
0,0125± 0,0004*
|
0,0001
|
< 0,001
|
0,052± 0,005
|
0,069± 0,003
|
< 0,002
|
|
10
|
0,0030± 0,0002
|
0,0044± 0,0006*
|
0,006± 0,001
|
0,498± 0,006
|
0,075± 0,004
|
< 0,002
|
|
11
|
0,1070± 0,0018*
|
0,0046± 0,0008*
|
0,006± 0,002
|
3,130± 0,010*
|
0,079± 0,002
|
< 0,002
|
|
12
|
0,0150± 0,0009*
|
0,0045± 0,0008*
|
0,014± 0,001
|
3,500± 0,010*
|
0,049± 0,002
|
< 0,002
|
|
13
|
0,0050± 0,0007
|
< 0,0001
|
< 0,001
|
0,563± 0,001
|
0,008± 0,001
|
< 0,002
|
|
14
|
0,0015± 0,0004
|
0,0034± 0,0002*
|
< 0,001
|
3,314± 0,007*
|
0,042± 0,002
|
< 0,002
|
|
15
|
0,0027± 0,0002
|
0,0022± 0,0003
|
< 0,001
|
1,387± 0,003
|
0,006± 0,001
|
< 0,002
|
|
16
|
0,0016± 0,0002
|
0,0022± 0,0004
|
0,013± 0,002
|
1,593± 0,010
|
0,078± 0,004
|
< 0,002
|
|
17
|
0,0340± 0,0001*
|
0,0031± 0,0001*
|
0,013± 0,002
|
3,665± 0,020*
|
0,033± 0,001
|
< 0,002
|
|
18
|
0,1360± 0,0035*
|
< 0,0001
|
0,023± 0,003
|
1,708± 0,008
|
0,081± 0,002
|
< 0,002
|
|
19
|
0,0030± 0,0003
|
< 0,0001
|
< 0,001
|
0,129± 0,004
|
0,040± 0,001
|
< 0,002
|
|
20
|
0,0130± 0,0002*
|
< 0,0001
|
< 0,001
|
0,216± 0,008
|
0,287± 0,003
|
< 0,002
|
|
21
|
0,0575± 0,0009*
|
< 0,0001
|
0,034± 0,003
|
1,480± 0,012
|
0,052± 0,002
|
< 0,002
|
|
22
|
0,0099± 0,0001
|
< 0,0001
|
0,007± 0,001
|
0,445± 0,003
|
0,040± 0,001
|
< 0,002
|
|
23
|
0,0230± 0,0002*
|
<0,0001
|
0,007± 0,002
|
0,483± 0,002
|
0,020± 0,001
|
< 0,002
|
|
24
|
0,0240± 0,0002*
|
<0,0001
|
0,009± 0,001
|
0,285± 0,009
|
0,010± 0,001
|
< 0,002
|
|
25
|
0,0289± 0,0002*
|
0,0016± 0,0002
|
0,013± 0,003
|
0,380± 0,002
|
0,025± 0,002
|
< 0,002
|
|
26
|
0,0098± 0,0007
|
0,0008± 0,0001
|
<0,001
|
1,430± 0,004
|
0,016± 0,001
|
<0,002
|
|
27
|
0,0143± 0,0002*
|
<0,0001
|
<0,001
|
0,605± 0,005
|
0,156± 0,002
|
<0,002
|
|
28
|
0,0200± 0,0001*
|
0,0043± 0,0003*
|
0,007± 0,002
|
0,545± 0,003
|
< 0,005
|
< 0,002
|
|
29
|
0,0025± 0,0008
|
< 0,0001
|
< 0,001
|
0,134± 0,002
|
0,056± 0,003
|
< 0,002
|
|
30
|
0,0043± 0,0007
|
< 0,0001
|
< 0,001
|
0,197± 0,007
|
< 0,005±
0,001
|
< 0,002
|
|
|
* Valores superiores a los recomendados en
la Guía de Valores Recomendados de la OMS (12).
|
Cabe destacar que las muestras
de agua que presentaron niveles de Pb, Cd y Zn superiores a los recomendados por
la OMS fueron colectados de tres puntos localizados en edificaciones construidas
entre 1950 y 1965, las cuales mantienen todavía tuberias de hierro con
aleaciones de plomo y zinc.
DISCUSION
Los parámetros recomendados por
la Organización Mundial de la Salud (OMS), en la Guía de Valores para Calidad
de Agua Potable, son adoptados considerándose el concepto de Ingesta Diaria
Aceptable (IDA), que es definida como: "la concentración máxima en la
cual un constituyente no representa ningún riesgo para la salud del consumidor
expuesto a él en un intervalo de tiempo o a lo largo de su vida" (1).
Los valores máximos
recomendados por la OMS, no pueden ser considerados exigencias legales per se,
sin embargo, existen con la finalidad de ser utilizados como base para el
establecimiento de los valores normalizados por las autoridades, según las
necesidades específicas en cada país(1). A través de dicha guía, la OMS
consigue establecer los valores recomendables de elementos trazos en agua
potable considerando tanto aquellos oligoelementos esenciales como los que
presentan toxicidad para el ser humano. Los valores recomendables son
establecidos para un consumo medio diario de 2 L/día para personas adultas de
60 kg.
Valores de Pb superiores a los
recomendados por la OMS en 40% de las muestras analizadas en este estudio, son
motivo de preocupación dado los efectos toxicológicos asociados a la exposición
a trazos de este metal (Tabla
3). El Pb es incorporado al tejido óseo debido a la semejanza de sus
propiedades con la del calcio. Los compuestos de Pb sustituyen el calcio de los
huesos provocando procesos degenerativos como osteoporosis después de una
exposición prolongada. Bajas concentraciones de Pb son suficientes para inhibir
las enzimas responsables por la catálisis de una etapa esencial en la síntesis
de hemoglobina, originando cuadros de anemia crónica. La exposición prolongada
al Pb causa daños en el Sistema Nervioso Central, provocando retardo mental,
disturbios del aprendizaje, disfunciones cognitivas y encefalopatías en niños.
El Pb también puede causar problemas renales y reproductivos (3,4,7,10)
Según Golberg & Pockock
(16), el Pb contamina el agua cuando entra en contacto con un sistema de
conducción por tuberías plomadas utilizadas en edificaciones de décadas
pasadas. En el presente estudio fue observado que el agua con mayores
concentraciones de Pb provenía de bebederos localizados en edificaciones
antiguas, sugiriendo que las tuberías metálicas serían las responsables por
la contaminación.
El Cd, detectado en 20% de las
muestras en concentraciones ligeramente superiores a las recomendadas por la
OMS, genera preocupación debido a la capacidad residual que este metal presenta
a lo largo del tiempo. La exposición prolongada al Cd ha sido asociada a daños
neurológicos, polineuropatías, disfunciones renales, aberraciones cromosómicas,
anemias e osteoporosis. Además de haberse relacionado con cáncer y otras
enfermedades mutagénicas (5-9).
Entre los metales tóxicos
analizados, el Al es el único metal que fue detectado en concentraciones
inferiores a las máximas recomendadas por la OMS, destacando que 43% de las
muestras ni siquiera alcanzaron el límite de detección. Estos resultados
indican que el Al no representa un riesgo para la salud humana en el local de
estudio. Algunos estudios señalan la presencia de Al en agua potable como uno
de los agentes etiológicos de enfermedades mentales, incluyendo el Mal de
Alzheimer (17,18). La presencia de Al en agua potable, ha sido verificada en países
en los cuales son usadas sales de Al durante el tratamiento (11,19). En Ribeirão
Preto, no es necesario el uso de sulfato de Al por tratarse de una fuente de
agua profunda de buena calidad, que requiere solamente desinfección con
adición de cloro para eliminación de agentes patogénicos, además del
enriquecimiento con fluor para reducir la incidencia de caries en la población
(12).
El Zn es considerado un cofactor
esencial en una extensa variedad de procesos celulares, entre los que se
destacan la síntesis de ADN, división celular, reproducción, crecimiento y
formación ósea. La deficiencia de Zn, ocasiona trastornos tales como
dermatitis, anorexia y mala cicatrización (20). Se conoce que únicamente
cuando se presenta en elevadas concentraciones influye negativamente en la
biodisponibilidad de cobre, que desempeña un papel fundamental en el
metabolismo del hierro y por lo tanto en la síntesis de hemoglobina, causando
trastornos en la salud humana (21).
En el presente estudio fueron
detectados niveles de Zn dentro de los limites recomendados en la mayoría de
las muestras, únicamente 13% presentaron niveles ligeramente superiores a 3
mg/l, hecho que no puede considerarse nocivo para la salud humana,
principalmente porque el agua potable solo constituye una fuente alternativa de
Zn en la nutrición humana; otros alimentos como carnes, pescado, mariscos, lácteos,
legumbres, frutos secos e granos son la principal fuente de Zn en la dieta. La
presencia de Zn en agua en niveles superiores a 3 mg/l es un aspecto que puede
considerarse beneficioso para grupos poblacionales que presentan niveles
deficitarios, considerando que la ingesta de 2 L de agua con esas
concentraciones de Zn, garantizaría casi el 50% del requerimiento diario de ese
metal, definido como 15 mg/dia. Sin embargo, el problema detectado en el
presente trabajo fue que, las muestras que presentaron los mayores niveles de Zn
estuvieron también asociadas a concentraciones de Cd y Pb superiores a las
recomendadas por la OMS.
El cobre, otro de los elementos
esenciales analizado en el presente estudio, es indispensable como catalizador
para la síntesis de hemoglobina y absorción de hierro (22). Las
concentraciones de Cu no sobrepasaron los límites recomendados por la OMS,
coincidiendo con Pizarro et al. (23), quienes exponen que generalmente el agua
potable presenta niveles bajos de Cu. Los casos en los cuales el Cu se presenta
en concentraciones que afectan la salud del consumidor han sido asociados a agua
con bajo pH que es conducida a través de tuberías de Cu. Durante muchos años
el proceso de refrigeración del agua en los bebederos de presión era realizado
a través de una tubería de Cu en forma de espiral que permanecía en contacto
directo con el agua dentro del tanque para el almacenamiento, en las últimas décadas
esa espiral de cobre comenzó a ser instalada fuera del tanque reservatório,
hecho que evita la acumulación de cobre en el agua. Algunos autores han
asociado problemas gastrointestinales como diarrea, dolor abdominal, nausea y
vomito con el consumo de agua u otras bebidas con elevadas concentraciones de
Cu, una vez excluidos otros factores que pueden generar la misma sintomatología
(23).
El Cr normalmente contamina las
fuentes de agua a través de descargas industriales, de percolación procedente
de rellenos de residuos municipales o por procesos naturales de erosión de depósitos
naturales, hecho que no afecta hasta el momento el agua subterránea que
abastece la ciudad de Ribeirão Preto. Al analizar el agua de los bebederos, fue
observado que el Cr fue el único elemento que presentó niveles inferiores al límite
de detección para todas las muestras analizadas (Tabla
3). El Cr es un elemento esencial cuando se presenta en la forma trivalente
participando junto con la insulina en la regulación de la glucosa en la sangre.
El problema en caso de estar contaminando el agua potable, se debe a la
presencia de Cr hexavalente, considerado tóxico en concentraciones superiores a
las recomendadas por la OMS, siendo la forma que sirve como factor determinante
para el establecimiento de los valores normales de Cr total en agua destinada al
consumo humano. Según Proctor et al (24), el Cr (VI) es reconocido como un
agente carcinogénico a través de la inhalación; sin embargo, existe poca
evidencia epidemiológica de que la vía oral sea una causa de cáncer. Según
los mencionados autores, estudios recientes demuestran que el Cr (VI) se reduce
para la forma no tóxica de Cr (III) en la saliva, en el estómago y en la
sangre.
Los informes analíticos del
DAERP, muestran que muestras de agua colectadas en diferentes puntos de la red
de abastecimiento están de acuerdo con los padrones de potabilidad de la OMS.
Recientes análisis de metales en agua residencial de diferentes puntos de la
ciudad, realizados por el Sector de Metales del Departamento de Puericultura y
Pediatría de la Facultad de Medicina, también presentaron niveles normales de
metales. Por lo que se considera que, la presencia de Cd, Pb y Zn en
concentraciones superiores a las recomendadas puede estar relacionada con las
condiciones de mantenimiento y limpieza dadas a los bebederos de presión en las
diferentes unidades académicas, asistenciales y administrativas del Campus,
o se debe al aporte de los materiales empleados en las tuberías de las
construcciones de este recinto universitario en las décadas pasadas.
Las autoridades responsables por
el mantenimiento de los bebederos del local de estudio fueron notificadas,
actualmente están siendo tomadas las providencias necesarias para evitar
acumulación de metales pesados en dichas fuentes de agua potable, dada la
necesidad de garantizar al consumidor agua segura y libre de contaminantes, sean
de origen físico, químico o microbiológico.
Al analizar la legislación
vigente en 10 países de América, se constata que únicamente 3 países
consideran 0,010 mg/l como límite máximo de Pb concordando con el valor
recomendado por la OMS, 7 países presentan valores máximos de Pb superiores a
ese límite. Cabe destacar el grado de exigencia de la legislación de Estados
Unidos para Pb, que tiene como norma la ausencia total de este elemento en agua
potable. Con respecto al Cd, el valor máximo recomendado por la OMS en agua de
bebida, fue adoptado como valor vigente únicamente en Colombia, para el resto
de los países incluidos, la legislación permite un valor superior al
recomendado por la OMS. El Al es uno de metales para los cuales parece existir
un mayor consenso internacional en la determinación de su valor máximo
recomendable, únicamente Uruguay mantiene una norma más flexible (Tabla
2).
Al evaluar las normas existentes
para el establecimiento de los valores máximos recomendados para metales
esenciales, se verifica que la exigencia para Zn en los países incluidos en
este análisis refleja una realidad parecida a la encontrada para Cd y Pb, únicamente
Perú presenta como límite máximo de Zn 3,00 mg/l, valor semejante al
recomendado por la OMS; para el resto de los países la exigencia es menos
estricta, hecho que puede favorecer el aporte de Zn en comunidades que presentan
deficiencia de este metal. Con respecto al Cu, se verifica por el contrario, que
la recomendación de la OMS permite concentraciones más elevadas que el resto
de los países de América y el Cr, es otro elemento que parece haber alcanzado
un nivel consensual a nivel internacional, únicamente la norma colombiana
estipula una concentraciones menor a 0,05 mg/L como nivel máximo permitido (Tabla
2).
Considerando que el agua es un
elemento esencial para el mantenimiento de la vida, se plantea la necesidad de
alcanzar un consenso internacional para la delimitación de los niveles máximos
permisibles de metales pesados en agua potable. Dicho consenso debe considerar
la evidencia científica sobre Ingesta Diaria Aceptable de este tipo de
contaminantes. De esta forma, podrá garantizarse la promoción de la salud y
consecuentemente la prevención de enfermedades asociadas a la exposición
prolongada a trazos de metales pesados a través de los alimentos en la población.
El presente estudio, a pesar de
sus limitaciones, se considera importante, ya que a partir de los resultados
obtenidos pueden originarse otros estudios en los cuales sean incluidas unidades
donde existe conglomeraciones de grupos poblacionales más susceptibles como
jardines de infancia, escuelas y casas de apoyo a personas de la tercera edad.
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