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Artículos Generales
Importancia nutricional de los pigmentos carotenoides
Antonio J. Meléndez-Martínez, Isabel M. Vicario, Francisco J. Heredia. Area de Nutrición y Bromatología. Facultad de Farmacia. Universidad de Sevilla. España.
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RESUMEN Importancia nutricional de los pigmentos carotenoides Los pigmentos carotenoides son compuestos responsables de la coloración de gran número de alimentos vegetales y animales, como zanahorias, zumo de naranja, tomates, salmón y yema del huevo. Desde hace muchos años, se sabe que algunos de estos compuestos, como a y b-caroteno, así como la b-criptoxantina, son provitaminas A. No obstante, estudios recientes han puesto de manifiesto las propiedades antioxidantes de estos pigmentos, así como su eficacia en la prevención de ciertas enfermedades del ser humano, como la aterosclerosis o incluso el cáncer. Todo ello ha hecho que desde un punto de vista nutricional, el interés por estos pigmentos se haya incrementado notoriamente.
Palabras clave: Antioxidantes, carotenoides, provitamina A.
SUMMARY Nutritional importance of carotenoid pigments Carotenoids are responsible for the colour of a great number of both vegetable and animal foods, such as carrots, orange juice, tomato, salmon and egg yolk. It has been known for many years that some of these compounds, such as a and b -carotene, as well as b -cryptoxanthin, are provitamins A. However, recent studies have shown the antioxidant properties of these compounds and their efficiency in the prevention of certain human diseases, such as atherosclerosis or cancer. Because of all this, the interest in these compounds has increased substantially from a nutritional point of view.
Key words: Antioxidants, carotenoids, provitamin A.
INTRODUCCION
La principal función de los pigmentos carotenoides, tanto en vegetales como
en bacterias, es captar energía luminosa, energía que es luego transferida a
las clorofilas para ser transformada durante la fotosíntesis.
Debido a la presencia en su molécula de un cromóforo
consistente total o principalmente en una cadena de dobles enlaces conjugados
(Figura 1) proporcionan a frutos y verduras colores amarillos, anaranjados y
rojizos. Están presentes en todos los tejidos fotosintéticos, junto con las
clorofilas, así como en tejidos vegetales no fotosintéticos, como componentes
de cromoplastos, que pueden ser considerados como cloroplastos degenerados. Los
carotenoides siempre acompañan a la clorofila en una relación de tres a cuatro
partes de clorofila por una parte de carotenoide. Estos pigmentos se encuentran
en frutas y vegetales amarillos y en los cloroplastos de tejidos verdes, donde
están enmascarados por la clorofila hasta que el tejido envejece. El contenido
en carotenoides de las frutas aumenta durante la maduración, si bien parte de
la intensificación del color se debe a la pérdida de clorofila.
FIGURA 1
Estructuras químicas de a -b
-g -caroteno,
b -criptoxantina, licopeno, luteina y zeaxantina

Hasta hace pocos años, gran parte de la importancia
nutricional de estos pigmentos ha radicado en el hecho de que algunos de ellos
poseían actividad provitamínica A, si bien recientemente se ha puesto de
manifiesto que la relevancia de estos compuestos va más allá, al haberse
demostrado que juegan un papel importante en la prevención de diversas
enfermedades degenerativas humanas.
Distribución de carotenoides en los alimentos
Los pigmentos carotenoides están ampliamente distribuidos entre los seres
vivos (Tabla 1). Es en los vegetales donde se encuentran en mayor concentración
y variedad, aunque también se encuentran en bacterias, algas y hongos, así
como en animales, si bien éstos no pueden sintetizarlos. Se estima que en la
naturaleza se producen anualmente más de 100.000.000 de toneladas de
carotenoides . La mayor parte de esta cantidad se encuentra en forma de
fucoxantina (en diversas algas) y en los tres principales carotenoides de las
hojas verdes: luteína, violaxantina y neoxantina. En algunas especies, como Lactuca
sativa, la lactucaxantina es un pigmento mayoritario
TABLA 1
Distribución de carotenoides en diversos alimentos
|
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Alimento
|
Carotenoides mayoritarios
|
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Zanahoria (Daucus carota)
|
a - y b
-caroteno
|
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Naranja (Citrus sinensis)
|
Violaxantina, b
-criptoxantina, luteína, zeaxantina
|
|
Mango (Mangifera indica)
|
Violaxantina, b -caroteno
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|
Tomate (Lycopersicum esculentum)
|
Licopeno
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|
Pimiento rojo (Capsicum anuum)
|
Capsantina, capsorrubina
|
|
Melocotón (Prunus persica)
|
b -criptoxantina, luteína
|
|
Papaya (Carica papaya)
|
b -criptoxantina, b
-caroteno
|
|
Guayaba (Psidium guajava)
|
Licopeno, b -caroteno
|
|
Ciruela (Spondias lutea)
|
b -criptoxantina
|
|
La distribución de carotenoides entre los distintos grupos
de plantas no presenta un patrón único. En verduras, el contenido en
carotenoides sigue el modelo general de los cloroplastos de todas las plantas
superiores, siendo generalmente luteína, b
-caroteno, violaxantina y neoxantina, en este orden, los mayoritarios . En pequeñas
cantidades se encuentran zeaxantina, b -caroteno, b
-criptoxantina y anteraxantina. En frutos, las xantofilas suelen encontrarse en
mayor proporción, aunque en algunos casos, los pigmentos mayoritarios son
carotenos, como es el caso del licopeno del tomate. A veces, en ciertos frutos
ocurre que algún carotenoide, además de ser mayoritario, se limita a una sola
especie de plantas. Capsantina y capsorrubina se encuentran casi exclusivamente
en frutos del género Capsicum y son los principales pigmentos que dan
color al pimiento rojo . Hay que tener en cuenta que el patrón de carotenoides
en un mismo fruto varía en función de factores como la variedad y las
condiciones climáticas, entre otros .
En los animales, los carotenoides son incorporados a través
de la dieta y se almacenan en el tejido adiposo sin transformarse. La yema del
huevo debe su color a dos xantofilas, luteína y zeaxantina, y a trazas de b-caroteno,
mientras que la astaxantina es responsable del color rosado de la carne del salmón
. En ocasiones, algunos carotenoides como la astaxantina, se unen a proteínas
originando unos compuestos conocidos como carotenoproteínas, lo cual ocurre en
algunos crustáceos. Las carotenoproteínas confieren a estos animales colores
verdosos o azulados, si bien cuando estos complejos se desnaturalizan durante el
cocinado se pone de manifiesto el color rojo del carotenoide .
Importancia de los carotenoides en la dieta
Además de la contribución de los carotenoides al color atractivo de las
frutas y verduras, destaca, por su importancia a nivel fisiológico y dietético,
la propiedad de algunos de ellos de tener actividad como provitamina A (8,9) .
La vitamina A es esencial para la visión nocturna y
necesaria para mantener sanos la piel y los tejidos superficiales. Puede
aportarse como tal vitamina, llamada retinol, como algunos análogos menos
activos, o como sus precursores, los carotenoides. El retinol es un alcohol cíclico,
insaturado, de veinte átomos de carbono, compuesto por un núcleo de b-ionona
y una cadena lateral insaturada. En la molécula de retinol (Figura 2) existen
cinco dobles enlaces conjugados, incluido el doble enlace del anillo de β-ionona
que está conjugado con los de la cadena lateral.
FIGURA 2
Estructura del retinol

No todos los carotenoides son precursores de la vitamina A,
por lo que podemos dividirlos en dos grandes grupos: provitamínicos y no
provitamínicos. El número de carotenoides precursores de vitamina A oscila
entre 50 y 60, destacando los carotenos (a -,b
- y g-caroteno) y algunas xantofilas (b
-criptoxantina) .
La capacidad de los carotenos para actuar como provitamina A
depende de la conversión en retinol por los animales, así como de la presencia
de b -ionona. Los carotenos que contienen como mínimo
un anillo de b -ionona pueden convertirse en retinol
en los animales. De esta forma, el carotenoide más importante al respecto es el
b -caroteno, que contiene dos de estos anillos
(Figura 1). El a - y el g
-caroteno (Figura 1), sin embargo, no pueden convertirse en retinol en los
animales con la misma eficacia que el b -caroteno, ya
que el anillo e del a
-caroteno no puede convertirse en el organismo en g
-ionona, y la estructura abierta de la cadena del g
-caroteno no puede hacerse cíclica en los animales. Es por ello por lo que el a
-caroteno y el g -caroteno se transforman en retinol
con la mitad de eficiencia que el b -caroteno. La
actividad biológica del anillo de b -ionona en los
carotenos cesa por la introducción de un grupo hidroxilo. La b
-criptoxantina (Figura 1), con un anillo de b -ionona
sustituído por un hidroxilo y el otro intacto, tiene la misma actividad
provitamínica A que a - y g
-caroteno. La zeaxantina (Figura 1) tiene dos anillos de b
-ionona hidroxilados, por lo que no actúa como provitamina A.
En la actualidad el término provitamina A se usa para todos
los carotenoides que presentan cualitativamente actividad de b
-caroteno. Nutricionalmente el carotenoide provitamínico más importante es el b
-caroteno, que se definía hasta hace poco como el que tenía 1/6 de la
actividad de retinol. En realidad, resulta bastante difícil hacer una estimación
exacta de los equivalentes de retinol, ya que la biodisponibilidad de los
carotenoides, provitamínicos o no, depende de una serie de factores, como por
ejemplo el tipo de carotenoide, la matriz en la que se encuentran, el procesado
del alimento, interacción con otros carotenoides así como con la grasa y la
fibra, status nutricional, edad e infección por parásitos . Debido a todo
ello, existe una importante controversia en torno a la utilidad de estos
equivalentes . No obstante, en la actualidad, el comité que fija los niveles de
ingesta de referencia (Dietary Reference Intake Committee) considera que un
equivalente de retinol equivale a 12 m g de b
-caroteno o a 24 m g de otros carotenoides provitamínicos
. La molécula de b -caroteno es, en realidad, una
estructura doble de retinol y, teóricamente, su división debería dar lugar a
dos moléculas de retinol. La disparidad entre la estructura química y la
actividad biológica del b -caroteno se debe, en
parte, a la absorción incompleta y, en parte, a la falta de estequiometría de
la reacción, debido a la formación de metabolitos oxidados de retinol. En
relación con esto cabe decir que, por ejemplo, los carotenoides ingeridos con
los alimentos se absorben en menor grado que los carotenoides puros , por lo que
los factores de conversión van a depender de la procedencia de los
carotenoides. Así, por ejemplo, se considera que 2 m
g de b -caroteno en solución oleosa equivalen a 1 m
g de retinol. Además, en estos pigmentos cabe la posibilidad de isomería cis/trans,
presentando los isómeros cis menor actividad como provitamina A que las
formas trans. Es, por tanto, muy importante evitar la formación de isómeros
cis durante el procesado de alimentos ricos en carotenoides.
Por otra parte, desde hace tiempo se viene postulando que los
carotenoides actúan como potenciadores positivos de la respuesta inmune . En
este sentido, parece ser que elevadas dosis de b
-caroteno aumentan el ratio entre los linfocitos CD4 y CD8, que es muy bajo en
enfermos de VIH (16) .
Sin embargo, el hecho de que los carotenoides estén
suscitando últimamente un gran interés se debe a una serie de estudios que
demuestran su actividad antioxidante . Desde un punto de vista nutricional, se
puede definir un antioxidante como aquella sustancia presente en los alimentos
que disminuye significantemente los efectos adversos de especies reactivas como
las del oxígeno y el nitrógeno, en condiciones fisiológicas normales en
humanos (14) .
La actividad antioxidante de estos pigmentos depende de una
serie de factores, como su estructura química (tamaño, número de
sustituyentes, configuración cis o trans, etc.), su concentración, la presión
parcial de oxígeno o su interacción con otros antioxidantes, sobre todo las
vitaminas C y E . En un principio estos estudios se llevaron a cabo basándose
principalmente en el b -caroteno; el mecanismo de la
actividad antioxidante de este compuesto está relacionado con su carácter
hidrofóbico y con su capacidad para "retirar" el oxígeno singlete y
desactivar radicales libres . Se ha sugerido asimismo que el b
-caroteno puede pasar de ser antioxidante a prooxidante en función de la
concentración y la presión de oxígeno, entre otros factores . Existen
estudios in vitro que apuntan que la actividad antioxidante de este
compuesto es mayor que la del a-tocoferol (28,29) .
También se ha demostrado que otros carotenoides, como la astaxantina,
responsable del color de la carne de salmón, son buenos antioxidantes (30-34).
Otros carotenoides con dicha actividad son luteína, zeaxantina, cantaxantina y
licopeno. En este punto, cabe comentar que en muchas ocasiones los resultados
obtenidos en relación con el estudio de la actividad antioxidante de los
carotenoides son poco concisos y en algunos casos contradictorios, debido a la
gran variedad de métodos y experimentos diseñados. Así, por ejemplo, algunos
ensayos indican que la actividad antioxidante de la astaxantina es superior a la
de otros carotenoides (34), mientras que en otros estudios se llega a la
conclusión inversa (21).
En un interesante ensayo en el que participaron voluntarios
de cinco países, se ha puesto de manifiesto que la suplementación con
carotenoides no implica una aumento de la resistencia de las lipoproteínas de
baja densidad frente a la oxidación; no obstante, los resultados de dicho
ensayo demostraron que el consumo de frutas y verduras ricas en carotenoides sí
implicaba un aumento de resistencia frente a los procesos oxidativos. De igual
forma se observó que el incremento de los niveles plasmáticos de carotenoides
estaba asociado con un menor daño del ADN y una mayor actividad reparadora . De
forma previa, se había sugerido que el enriquecimiento de lipoproteínas de
baja densidad con b -caroteno y licopeno mejora la
defensa frente al oxígeno singlete. Este enriquecimiento de las proteínas de
baja densidad se consiguió sometiendo a voluntarios sanos a suplementación con
zumo de tomate . En otro estudio reciente, se ha llegado a la conclusión de que
tanto los carotenoides del pimentón como el b
-caroteno inhiben la peroxidación lipídica in vivo (37) .
Todo esto ha llevado a que se investigue el papel de estos
compuestos en la prevención de enfermedades degenerativas como aterosclerosis,
cáncer, envejecimiento, cataratas, degeneración macular relacionada con la
edad, etc. . El papel protector para las células humanas frente a la radiación
ultravioleta de diversos antioxidantes como b
-caroteno, a-tocoferol y ácido ascórbico ha sido
evaluado, llegándose a la conclusión de que el primero es el más eficiente,
probablemente debido a su localización en la membrana celular . Luteína y
zeaxantina, dos de los carotenoides mayoritarios en el suero humano, se
localizan en cantidades apreciables en la retina, protegiéndola debido a sus
propiedades antioxidantes (43) . En cuanto al licopeno, se ha demostrado in
vivo que una dieta rica en tomate mantenida durante dos semanas protege a
los linfocitos frente al radical dióxido de nitrogeno y al oxígeno singlete
(44) . De forma previa se comprobó que era más efectivo que el b
-caroteno en la protección celular frente al radical dióxido de nitrógeno .
El papel del b -caroteno en la prevención de
enfermedades coronarias ha sido objeto de una serie de estudios que proporcionan
unos datos a veces contradictorios, por lo que se postula que dicha prevención
se debe más al consumo de alimentos ricos en b
-caroteno que a dicho pigmento en particular . Por lo que respecta al efecto en
el estatus antioxidante de fumadores, se ha comprobado que la suplementación
con una combinación de b -caroteno y vitaminas C y E
aumenta los niveles plasmáticos de antioxidantes y la actividad de enzimas
antioxidantes en fumadores varones con hiperlipemia .
Hay estudios que relacionan la aparición de algunos tipos de
cáncer con la carencia de ciertos carotenoides en la dieta, por lo que son
considerados compuestos anticancerígenos . Varias investigaciones epidemiológicas
han mostrado que el riesgo de padecer cáncer es inversamente proporcional al
consumo de vegetales y frutas ricos en carotenoides. Si bien muchos de estos
estudios se han centrado en el b -caroteno, otros
carotenoides eficaces en la prevención de la enfermedad son b
-criptoxantina, zeaxantina, astaxantina e incluso el carotenoide no coloreado
fitoeno . En un estudio reciente, se ha demostrado una relación inversa entre
el consumo de alimentos ricos en luteína (como espinaca o lechuga) y el cáncer
de colon, tanto en hombres como en mujeres . De igual forma se ha demostrado que
los carotenoides típicos del pimiento rojo (Capsicum annuum L.) como
capsantina y sus ésteres y capsorrubina, entre otros, son efectivos agentes
antitumorales . La protección de los pigmentos carotenoides frente al cáncer y
a otras enfermedades crónicas podría deberse, además de a sus propiedades
antioxidantes, a otros efectos como la inhibición de la proliferación de células,
mejora de la diferenciación celular, estimulación de la comunicación
intercelular y filtración de la luz azul, entre otros .
Como se observa de lo anteriormente expuesto, en la
actualidad son muchos los investigadores que trabajan en las propiedades
antioxidantes y antitumorales de estos compuestos, por lo que continuamente se
están aportando nuevos datos al respecto y poniéndose de manifiesto estas
propiedades en otros carotenoides. Cabe señalar que la mayoría de los estudios
sobre la actividad antioxidante de los carotenoides se han llevado a cabo in
vitro, aunque en los últimos años el número de ensayor in vivo ha
aumentado considerablemente.
Niveles de ingesta y recomendaciones
La actividad provitamínica A de algunos carotenoides, como a-caroteno,
b-caroteno y b-criptoxantina,
está ampliamente demostrada , como ya se ha comentado con anterioridad , por lo
que en las ingestas recomendadas de vitamina A se consideran estos carotenoides
provitamínicos. Estas ingestas recomendadas están expresadas como equivalentes
de retinol (ER) (1 equivalente de retinol = 1 m g de
retinol = 12 m g de b
-caroteno = 24 m g de a
-caroteno = 24 m g de b
-criptoxantina). Se ha estimado que el consumo medio de vitamina A oscila entre
los 744 y 811 equivalentes de retinol por día en los hombres y los 530 y 716
equivalentes de retinol por día en las mujeres. Considerando equivalentes de
retinol, se estima que aproximadamente un 26% y un 34% de la vitamina A
consumida por hombres y mujeres, respectivamente, es proporcionada por los
carotenoides provitamínicos .
Por otro lado, las observaciones epidemiológicas parecen
indicar que el consumo de alimentos ricos en carotenoides está relacionado con
un menor riesgo de padecer enfermedades crónicas. Sin embargo, estas evidencias
no son suficientes para establecer requerimientos para estos compuestos, ya que
los efectos observados podrían deberse a otros compuestos presentes en
alimentos ricos en carotenoides. No obstante se recomienda aumentar el consumo
de frutas y vegetales ricos en estos pigmentos(14).
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Recibido: 14/08/2003 Aceptado: 14/05/2004
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ALAN-VE ISSN 0004-0622 - Depósito Legal: pp 199602DF83
Sociedad Latinoamericana de Nutrición
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