HOME > EDICIONES > Año 2004, Volumen 54 - Número 4
Trabajos de Investigación
Excreción urinaria de deoxipiridinolina y su relación con la densidad mineral ósea, el estradiol sérico y los años de postmenopausia en mujeres mexicanas
Rosa Olivia Méndez Estrada y C. Jane Wyatt Coordinación de Nutrición. Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo A.C. (CIAD,A.C.).
|
RESUMEN Excreción urinaria de deoxipiridinolina y su relación con la densidad mineral ósea, el estradiol sérico y los años de postmenopausia en mujeres mexicanas La excreción de deoxipiridinolina se relaciona a factores de riesgo asociados a pérdida de masa ósea, como es el caso de la disminución de estrógenos. En el presente trabajo se determinó la excreción de deoxipiridinolina en mujeres mexicanas en etapa postmenopáusica y su asociación con indicadores antropométricos, densidad mineral ósea, calcio y fósforo dietarios, años de postmenopausia y estradiol sérico. La densidad mineral ósea en el antebrazo y en el calcáneo de 47 mujeres de 45 a 63 años se midió utilizando absorciometría dual de rayos X. Para la ingestión de calcio y fósforo se aplicó un registro duplicado de consumo de alimentos de 24 horas. Para la cuantificación del estradiol y de la deoxipiridinolina se utilizó un equipo automático Imx y la técnica de ELISA, respectivamente. El promedio de excreción de deoxipiridinolina fue de 7,27 ± 5,31 nM/mM. El 29,8% de los valores individuales rebasaron los límites normales. La deoxipiridinolina se asoció significativamente a estradiol (r = -0,37, p = 0,01) y a años de postmenopausia (r =0,35, p = 0,02), pero no hubo asociación de deoxipiridinolina con peso, talla, densidad mineral ósea, ni con el consumo de calcio y fósforo. En conclusión, alrededor del 30% de las mujeres estudiadas presentaron un valor promedio elevado de deoxipiridinolina. Si se considera la correlación negativa entre la deoxipiridinolina y el estradiol sérico, este segmento de la población puede considerarse en riesgo de pérdida acelerada de masa ósea. La terapia de reemplazo hormonal es importante para prevenir la pérdida acelerada de masa ósea en mujeres en etapa postmenopáusica.
Palabras clave: Deoxipiridinolina; postmenopausia; antropometría; densidad ósea; estradiol.
SUMMARY Relationship of deoxypyridinole excretion with bone density, serum estradiol and years of postmenopause in Mexican postmenopausic women Deoxypyridinoline is one of the metabolites produced during bone resorption. Deoxypyridinoline excretion, unlike other markers, is not affected by diet, or the activity level of other tissues. In postmenopausic women, increased excretion of deoxypyridinoline has been associated with increased bone mass loss. The objective of this study was to determine the association of deoxypyridinoline excretion in postmenopausic Mexican women with anthropometric factors, bone mass density, calcium and phosphorous intakes, post menopause years and serum levels of estradiol. The concentration of deoxypyridinoline in 24 h urine was determined utilizing an ELISA technique. An average of 7,27 ± 5,31 nM Dpd/mM creatinine was found. A negative correlation between deoxypyridinoline and serum estradiol levels (r = -0,37, p = 0,01) was found. Post menopausic years correlated positively (r = 0,35, p = 0,02) with Dpd. No significant correlation between deoxypyridinoline and anthropometric data, bone mass density, calcium and phosphorous intakes was found. In conclusion, 30% of the subjects of this study had elevated levels of deoxypyridinoline excretion and taking into consideration the negative correlation observed with serum estradiol, this segment of the population could be at risk for accelerated bone loss. Hormone replacement is important for post menopausic women to prevent increased bone loss.
Key words: Deoxypyridinoline, postmenopause, anthropometry, bone density and serum estradiol.
INTRODUCCION
Los marcadores de actividad ósea son metabolitos producidos durante el
proceso de recambio óseo. Su cuantificación se realiza en estudios de
investigación para reforzar los resultados obtenidos al medir la masa ósea y
para monitorear cambios de actividad ósea al aplicar prácticas de intervención
terapéuticas en personas con masa ósea disminuida (1,2). Entre los marcadores
utilizados se citan a la osteocalcina, cuya concentración se eleva durante la
formación ósea y a los entrecruzadores de colágeno tipo I que se aumentan
durante la resorción ósea (3). La deoxipiridinolina (Dpd) proviene de
entrecruzadores de colágeno y a diferencia de otros marcadores de resorción ósea
su excreción no se ve afectada por la dieta ni por el grado de actividad de
otros tejidos diferentes al hueso (4). Su elevación se observa en los procesos
que implican pérdida acelerada de masa ósea como es el caso de mujeres en
etapa menopáusica sin terapia de reemplazo hormonal (5-10). La excreción de
Dpd también se relaciona directamente a factores de riesgo asociados a pérdida
de masa ósea, como es el caso de la disminución de estrógenos. Mazess y
Barden (11) mostraron la utilidad de cuantificar marcadores de resorción ósea
al reportar que los valores elevados de calcio urinario/creatinina en un grupo
de mujeres jóvenes no correspondían a pérdidas óseas, dado que la excreción
del marcador de resorción ósea utilizado no estaba elevada. El objetivo del
presente trabajo fue determinar la excreción de Dpd en mujeres mexicanas en
etapa postmenopáusica y su asociación con indicadores antropométricos,
densidad mineral ósea, calcio (Ca) y fósforo (P) dietarios, años de
postmenopausia y estradiol sérico.
MATERIAL Y METODOS
Sujetos
Los detalles referentes a la selección de mujeres, criterios de exclusión,
estudios antropométricos, dietarios, densidad mineral ósea y estrógenos
fueron reportados por nosotros con anterioridad (12). En resumen, participaron
47 mujeres de 45 a 63 años de edad, quienes tenían al menos un año de haber
presentado la menopausia. Se midió el peso y la talla en una balanza (A&D,
Japan) y en un estadiómetro portátil (Holtain, UK), respectivamente. En orina
de 24 h se determinó creatinina usando un juego de reactivos comercial (Randox
Laboratories Ltd., Ardmore UK). Se aplicó un registro duplicado de consumo de
alimentos de 24 horas para medir la ingestión dietaria de Ca y P (12). La
densidad mineral ósea en antebrazo (DMOb) y en el calcáneo (DMOt) se midió
utilizando absorciometría dual de rayos X (PIXI lunar Radiation Corp., Madison,
Wisc., USA) y para la cuantificación de estradiol sérico se utilizó un equipo
automático Imx (Abbott Laboratories de México). Los criterios de exclusión
fueron la presencia de enfermedades (Enfermedad de Cushing’s,
hiperparatiroidismo, enfermedades renales) y la toma de medicamentos reconocidos
por afectar el metabolismo óseo (anticonvulsivos, corticosteroides, thiazidas,
tiroxinas) (12).
Determinación de Dpd
La cuantificación de Dpd en orina se realizó utilizando la técnica de
ELISA con anticuerpos policlonales antipiridinolina (Metra Biosystems, Inc.
Mountain View, CA). La densidad óptica de las muestras se obtuvo en un lector
de microplacas Bio-rad Modelo 550 (BIO RAD, Japan), a 405 nm. La concentración
de Dpd urinaria se corrigió en base a la excreción de creatinina. El rango de
valores normales para mujeres de 25 a 44 años de edad es de 3,0-7,4 nM/mM de
acuerdo a los datos reportados por Metra Biosystems (Metra Biosystems, Inc.
Mountain View, CA).
Análisis estadístico
Se utilizó el paquete NCSS 60 (13) para obtener el análisis estadístico
descriptivo. Se calculó el coeficiente de correlación de Spearman para
determinar la asociación entre Dpd y las variables antropométricas, dietarias,
años de postmenopausia, DMO y estradiol, ajustando para edad, peso y talla. Los
datos dietarios y de Dpd se transformaron a log considerando que no mostraron
distribución normal.
RESULTADOS
La Tabla 1 presenta los datos antropométricos, los años de postmenopausia
y los valores de Dpd urinaria de las mujeres participantes en el estudio. Se
incluyeron mujeres de 48 a 63 años con un promedio de 55,7 años de edad y 8,6
años de postmenopausia (12). El promedio de Dpd fue de 7,27±
5,31 nM/mM, encontrándose dentro del rango normal (3,0-7,4 nM/mM) para mujeres
de 25 a 44 años de edad, de acuerdo a los datos reportados por Metra Biosystems
(Metra Biosystems, Inc. Mountain View, CA). Sin embargo, aproximadamente la
tercera parte (29,8%) de los valores individuales rebasaron el límite superior
del rango normal.
TABLA 1
Edad, antropometría, años de postmenopausia y excreción urinaria de Dpd
en mujeres postmenopáusicas de Hermosillo, Sonora, México (n=47)
|
|
Características
|
Media ±
SD
|
Rango
|
|
|
Edad, años
|
55.7 ±
4.1
|
48 - 63
|
|
Peso, kg
|
71.7 ±
10.8
|
46.6 - 101.2
|
|
Talla, m
|
.6 ±
0.1
|
1.5 - 1.7
|
|
Años de postmenopausia
|
8.6 ±
6.11
|
1 - 26
|
|
Dpd (nM/mM Cr)
|
7.27 ±
5.31
|
0.68 - 30.43
|
|
| Dpd
= Deoxipiridinolina; Cr = Creatinina
|
La matriz de correlación con los datos de Dpd, antropometría,
años de postmenopausia, niveles séricos de estradiol, DMOt, DMOb y Ca y P
dietario se muestran en la Tabla 2. El estradiol sérico correlacionó
negativamente con Dpd (r = -0,37, p = 0,01), mientras que los años de
postmenopausia mostraron una asociación positiva (r =0,35, p = 0,02). Dichas
asociaciones no se modificaron al ajustar por peso, talla y edad. No hubo
correlación significativa de Dpd con las variables antropométricas, con los
valores de densidad ósea en las dos regiones anatómicas estudiadas, ni con el
consumo de Ca y P ajustado por energía.
TABLA 2
Coeficientes de correlación de Spearman entre antropometría, estradiol,
densidad mineral ósea, años de postmenopausia, Dpd, fósforo y calcio
dietarios1
|
|
Dpd p
|
|
|
Edad
|
0.10
|
0.50
|
|
Peso
|
0.15
|
0.31
|
|
Talla
|
-0.10
|
0.52
|
|
Estradiol
|
-0.37
|
0.01
|
|
DMOt
|
-0.04
|
0.78
|
|
DMOb
|
-0.09
|
0.55
|
|
Años Men
|
0.35
|
0.02
|
|
P
|
-0.04
|
0.78
|
|
Ca
|
-0.17
|
0.27
|
|
| 1DMOt
= Densidad mineral ósea del calcáneo; DMOb = Densidad
mineral ósea del antebrazo; Años Men = Años de postmenopausia; Dpd =
deoxipiridinolina; P = fósforo dietario; Ca = Calcio dietario.
|
DISCUSION
La Dpd es un marcador de actividad ósea de elevada especificidad. Vesper et
al (2) hicieron varias recomendaciones enfocadas a disminuir la variabilidad de
los valores de piridinolina y Dpd. Entre otras sugerencias y coincidiendo con
Eastell et al (14), señalaron que la recolección de orina de 24 h ofrece la
ventaja de medir la excreción diaria integrada de la Dpd y además permite
disminuir la variación intraindividual de la excreción de creatinina. Yu et al
(15) cuantificaron Dpd en mujeres premenopáusicas y en postmenopáusicas con y
sin terapia de reemplazo hormonal. Sus resultados mostraron valores más
elevados en las mujeres postmenopáusicas sin terapia de reemplazo hormonal
(6,82 ± 1,51 nM/mM creatinina) al compararlas con
las premenopáusicas (5,37 ± 0,92 nM/mM creatinina)
y con las postmenopáusicas con terapia hormonal (4,77 ±
1,77 nM/mM creatinina). Pfister et al (16) publicaron niveles de Dpd de 7,43 ±
2,53 y 8,91 ± 4,5 nM/mM creatinina en mujeres de 41
a 90 años de edad previamente clasificadas como normales y osteoporóticas,
respectivamente. En nuestro estudio, el valor medio de Dpd se encuentra dentro
del rango normal, sin embargo la tercera parte de los valores individuales
superaron los límites normales, indicando que en este grupo de mujeres existe
una resorción ósea elevada. La medición de la densidad mineral ósea,
clasificó al 37% de las mujeres como osteopénicas (12). Aparici et al (17)
reportaron una prevalencia del 31% de resorción ósea acelerada en mujeres
climatéricas con 4,5 años de menopausia, utilizando como marcador a la Dpd.
La asociación negativa entre la Dpd y los niveles de
estradiol ha sido publicada para mujeres con deficiencias severas de estradiol
(18, 19) y en mujeres mayores de 60 años con disminución gradual de la masa ósea
(16). Raisz et al (20) reportaron una reducción en los parámetros de resorción
y un aumento en los de formación ósea en mujeres postmenopáusicas tratadas
con estrógenos.
En estudios reportados por Gorai et al (21) y por Zittermann
et al (22) se sugiere que aún los cambios cíclicos en los niveles de los
esteroides sexuales durante el ciclo menstrual de las mujeres jóvenes, pueden
provocar variaciones en los marcadores de formación y resorción ósea. En
nuestro estudio, la asociación negativa entre Dpd y estradiol (p = 0,01)
permaneció significativa aún después de ajustar por peso, talla y edad. Por
lo tanto, cubrir los niveles séricos de estradiol podría ser una medida
preventiva contra la pérdida ósea asociada a los bajos niveles de esta hormona
Sin embargo es importante que antes de iniciar una terapia estrogénica las
mujeres conozcan sus riesgos y beneficios y que con esa base consideren iniciar
dicha terapia. Entre los efectos benéficos de la terapia estrogénica se señalan,
además de la prevención de pérdida de masa ósea, posibles propiedades
neuroprotectoras (23), disminución de los niveles de colesterol en mujeres
hipercolesterolémicas en etapa postmenopáusica (24) y disminución de los síntomas
de la menopausia (25), Por otra parte, Kerlikowske et al (26) calcularon el
riesgo relativo de cáncer de pecho en mujeres que participaron en estudios
publicados entre 1996 y el 2000 y concluyeron que la probabilidad de cáncer de
pecho es mayor cuando la terapia incluye progestina y tiene una duración de
cinco años o más. Otros riesgos a la salud que se relacionan con la terapia
estrogénica son tromboembolia (27) y enfermedades coronarias del corazón (28).
Las alteraciones en los niveles hormonales y en los
marcadores de actividad ósea se observan en mayor o menor proporción durante
la menopausia. Garnero et al (29) publicaron que la sola presencia de la
menopausia incrementó los niveles de marcadores de formación ósea hasta un
52%, mientras que los de resorción ósea aumentaron hasta un 97% en mujeres con
40 años de postmenopausia. Se señala que dichos incrementos se conservan o se
elevan con la edad o con los años de postmenopausia. En el mismo sentido,
Eriksen et al (30) manifiestan que la pérdida acelerada de hueso
esponjoso durante la postmenopausia es el resultado de una respuesta inadecuada
de formación ósea frente a una resorción ósea acelerada.
Otros estudios puntualizaron que la resorción ósea presenta
diferentes grados de actividad a través del tiempo de postmenopausia. Iki et al
(31) reportaron una pérdida ósea acelerada durante los primeros 10 años
posteriores a la menopausia, mientras que de acuerdo a los resultados de Taguchi
et al (32) la resorción ósea se incrementa dramáticamente dentro de los
primeros cinco años de postmenopausia y permanece elevada en mujeres osteoporóticas.
Mazzuoli et al (33) cuantificaron un marcador de formación (fosfatasa alcalina
plasmática) y uno de resorción ósea (hidroxiprolina urinaria) en mujeres pre
y postmenopáusicas saludables de 40 a 60 años de edad y concluyeron que aún
cuando la resorción ósea supera a la formación en los 2 primeros años de
postmenopausia, la formación ósea predomina los siguientes 3 ó 5 años, de
tal manera que, en cierta medida, existe una reparación del desequilibrio entre
la resorción y la formación ósea. La correlación positiva entre los años de
postmenopausia y los niveles de Dpd, en el presente estudio, no se modificó
cuando se ajustó por edad, peso y talla.
La falta de correlación entre los valores de densidad ósea
y Dpd se puede explicar al considerar que la densidad ósea actual no solo es
reflejo de la pérdida registrada durante los años de postmenopausia sino que
también lo es de la cantidad de masa ósea alcanzada durante la adolescencia y
juventud. Respecto a la relación no significativa entre Dpd y consumo de Ca, Kärkkäinen
et al (34) coinciden con nuestro resultado al no encontrar efecto de
diferentes dosis de Ca sobre marcadores de formación y resorción ósea, aún
cuando ellos reportaron una disminución de la hormona paratiroidea y un aumento
de la concentración de calcio sérico ionizado. En cuanto a la relación
Dpd-ingesta de P, existen reportes realizados en mujeres (35, 36) y en hombres
(37) en los cuales los resultados, al igual que los nuestros, mostraron cambios
no significativos en los niveles urinarios de marcadores de resorción ósea
frente a ingestas elevadas de fósforo.
En conclusión, los resultados obtenidos en el presente
estudio mostraron un valor promedio de excreción de Dpd de 7,27 ±
5,31 nM/mM en mujeres mexicanas en etapa postmenopáusica. Dicho valor se
encuentra dentro del rango normal, sin embargo alrededor de la tercera parte de
las mujeres estudiadas podría, en años futuros, ver comprometidos sus valores
de masa ósea como efecto de una actividad ósea aumentada. Cubrir los niveles séricos
de estradiol, entre otras medidas, ofrecería cierto grado de protección frente
a la pérdida ósea asociada a los bajos niveles de esta hormona.
REFERENCIAS
-
Christenson RH. Biochemical markers of bone metabolism:
an overview. Clin Biochem 1997;30:573-93.
-
Vesper H, Demers L, Eastell R, Garnero P, Kleerekoper M,
Robins S, Srivastava A, Warnick R, Watts N, and Myers G. Assessment and
recommendations on factors contributing to preanalytical variability of
urinary pyridinoline and deoxypyridinoline. Clin Chem 2002;48:220–235.
-
Delmas PD. Biochemical markers of bone turnover for the
clinical investigation of osteoporosis. Osteoporos Int Suppl 1993;3:81-6.
-
Colwell A, Russell RGG, Eastell R. Factors affecting the
assay of urinary 3-hydroxy pyridinium crosslinks of collagen as markers of
bone resorption. Eur J Clin Invest 1993;23:341-9.
-
Seibel MJ, Woitge H, Scheidt-Nave C, Leidig-Bruckner G,
Duncan A, Nicol P, Ziegler R, Robins SP. Urinary hydroxipyridinium
crosslinks of collagen in population-based screening for overt vertebral
osteoporosis: results of a pilot study. J Bone Miner Res 1994;9:1433-40.
-
Seibel MJ, Woitge HW. Basic principles and clinical
applications of biochemical markers of bone metabolism: biochemical and
technical aspects. J Clin Densitom 1999;2:299-321.
-
Uebelhart D, Gineyts E, Chapuy MC, Delmas PD. Urinary
excretion of pyridinium crosslinks: a new markers of bone resorption in
metabolic bone disease. Bone Miner 1990;8:87-96.
-
McLaren AM, Hordon LD, Bird HA, Robis SP. Urinary
excretion of pyridinium crosslinks of collagen in patients with osteoporosis
and the effects of bone fracture. Ann Rheum Dis 1992;51:648-51.
-
Seibel MJ, Cosman F, Shen V, Gordon S, Dempster DW,
Ratcliffe A, Lindsay R. Urinary hydroxipyridinium crosslinks of collagen as
markers of bone resorption and estrogen efficacy in postmenopausal
osteoporosis. J Bone Miner Res 1993;8:881-9.
-
Hashimoto K, Nozaki M, Yokoyama M, Sano M, Nakano H.
Urinary excretion of pyridinium crosslinks of collagen in oophorectomized
women as markers for bone resorption. Maturitas 1994;18:135-42.
-
Mazes RB and Barden HS. Bone density in premenopausal
women: effects of age, dietary intake, physical activity, smoking, and
birth-control pills. Am J Clin Nutr 1991;53:132-42.
-
Méndez RO, Gómez MA, López AM, González H, Wyatt CJ.
Effects of calcium and phosphorus intake and excretion on bone density in
postmenopausal women in Hermosillo, México. Ann Nutr Metab 2002;46:249-253
-
NCSS 60: NCSS 6.0.21-2 Statistical System for Windows,
Kaysville, Utah. Number Cruncher Statistical Systems, 1996.
-
Eastell R, Colwell A, Hampton L, Reeve J. Biochemical
markers of bone resorption compared with estimates of bone resorption from
radiotracer kinetic studies in osteoporosis. J Bone Miner Res 1997;12:59-65.
-
Yu SL, Ho, LM, Lim BC, Sim ML. Urinary deoxypyridinoline
is a useful biochemical bone marker for the management of postmenopausal
osteoporosis. Ann Acad Med Singapore 1998; 27:527-9.
-
Pfister, A.K., Martin, S., Welch Ch., and Saville, P.D. A
single determination of a urinary biochemical marker of bone turnover for
detecting bone density in the hip. J App Res 2002;2 (3).
-
Aparici M, Navarro M, Rabanaque G, García A, Otte A,
Soriano M, Viñals E. Se encuentra en : http://www.enfervalencia.org/ei/articles/rev55/artic05.htm.
-
Griesmacher A, Peichl P, Pointinger P, Mateau R, Broll H
2nd, Hartl W, Gruber W. Biochemical markers in menopausal women.
Scand J Clin Lab Invest Suppl 1997;227:64-72.
-
Peichl P, Griesmacher A, Pointinger P, Marteau R, Hartl
W, Gruber W, Broll, H. Association between female sex hormones and
biochemical markers of bone turnover in peri- and postmenopausal women.
Calcif Tissue Int 1998;62:388-394.
-
Raisz LG, Wiita B, Artis A, Bowen A, Schwartz S,
Trahiotis M, Shoukri K, Smith J. Comparison of the effects of
estrogen alone and estrogen plus androgen on biochemical markers of bone
formation and resorption in postmenopausal women. J Clin Endocrinol Metab
1996;81:37-43.
-
Gorai I, Taguchi Y, Chaki O, Kikuchi R, Nakayama M, Yang
BC, Yokota S, and Minaguchi H. Serum soluble interleukin-6receptor and
biochemical markers of bone metabolism show significant variations during
the menstrual cycle. J Clin Endocrinol Metal1998; 83:326-332.
-
Zittermann A, Schwarz I, Scheld K, Sudhop T, Berthold H,
von Bergmann K, H. van der Ven and Stehle P. Physiologic
fluctuations of serum estradiol levels influence biochemical markers of bone
resorption in young Women. J Clin Endocrinol Metab 2000; 85: 95-101.
-
Marks SJ, Batra RR, Frishman WH. Estrogen replacement
therapy for cognitive benefits: viable treatment or forgettable "senior
moment"? Heart Dis. 2002 Jan-Feb;4(1):26-32.
-
Godsland IF. Effects of postmenopausal hormone
replacement therapy on lipid, lipoprotein, and apolipoprotein (a)
concentrations: analysis of studies published from 1974-2000. Fertil Steril.
2001 May;75(5):898-915.
-
van der Mooren MJ, Kenemans P. Postmenopausal hormone
therapy: impact on menopause-related symptoms, chronic disease and quality
of life. Drugs. 2004;64(8):821-36.
-
Kerlikowske K, Miglioretti DL, Ballard-Barbash R, Weaver
DL, Buist DS, Barlow WE, Cutter G, Geller BM, Yankaskas B, Taplin SH, Carney
PA. Prognostic characteristics of breast cancer among postmenopausal hormone
users in a screened population. J Clin Oncol. 2003 Dec 1;21(23):4314-21.
-
Hoibraaten E, Qvigstad E, Arnesen H, Larsen S, Wickstrom
E, Sandset PM. Increased risk of recurrent venous thromboembolism during
hormone replacement therapy--results of the randomized, double-blind,
placebo-controlled estrogen in venous thromboembolism trial (EVTET). Thromb
Haemost. 2000 Dec;84(6):961-7.
-
Warren MP. A comparative review of the risks and benefits
of hormone replacement therapy regimens. Am J Obstet Gynecol. 2004
Apr;190(4):1141-67.
-
Garnero P, Sornay-Rendu E, Chapuy MC, Delmas PD.
Increased bone turnover in late postmenopausal women is a major determinant
of osteoporosis. J Bone Miner Res 1996;11:337-49.
-
Eriksen EF, Hodgson SF, Eastell R, Cedel SL, O'Fallon WM,
Riggs BL J. Cancellous bone remodeling in type I (postmenopausal)
osteoporosis: quantitative assessment of rates of formation, resorption, and
bone loss at tissue and cellular levels. Bone Miner Res 1990;5:311- 9.
-
Iki M, Kajita E, Dohi Y, Nishino H, Kusaka Y, Tsuchida C,
Yamamoto K, Ishii Y. Age, menopause, bone turnover markers and lumbar bone
loss in healthy Japanese women. Maturitas 1996;25:59-67.
-
Taguchi Y, Gorai I, Zhang MG, Chaki O, Nakayama M,
Minaguchi H. Differences in bone resorption after menopause in Japanese
women with normal or low bone mineral density: quantitation of urinary
cross-linked N-telopeptides. Calcif Tissue Int 1998;62:395-9.
-
Mazzuoli G, Acca M, Pisani D, Diacinti D, Scarda A,
Scarnecchia L, Pacitti MT, D'Erasmo E, Minisola S, Bianchi G, Manfredi G.
Annual skeletal balance and metabolic bone marker changes in healthy early
postmenopausal women: results of a prospective study. Bone 2000;26:381-6.
-
Kärkkäinen M, Lamberg-Allardt Ch, Ahonen S, and Välimäki
M. Does it make a difference how and when you take your calcium? The acute
effects of calcium on calcium and bone metabolism. Am J Clin Nutr 2001;74:
335-342.
-
Karkkainen M, Lamberg-Allardt C. An acute intake of
phosphate increases parathyroid hormone secretion and inhibits bone
formation in young women. J Bone Miner Res 1996;11:1905-1912.
-
Grimm M, Muller A, Hein G, Funfstuck R, Jahreis G. High
phosphorus intake only slightly affects serum minerals, urinary pyridinium
crosslinks and renal function in young women. Eur J of Clin Nut
2001;55:153-161.
-
Whybro A, Jagger H, Barker M, Eastell R. Phosphate
supplementation in young men: lack of effect on calcium homeostasis and bone
turnover. Eur J Clin Nutr 1998;52:29-33.
Recibido: 26/05/2004 Aceptado: 20/10/2004
 |
PRIVACIDAD | ACCESIBILIDAD
ALAN-VE ISSN 0004-0622 - Depósito Legal: pp 199602DF83
Sociedad Latinoamericana de Nutrición
Producción editorial en Venezuela: Capítulo Venezolano - RIF: J-30843129-0
Urbanización Santa María, primera transversal, No. 417-214, Planta Alta
Tele-Fax: (+58-212) 283.8618
E-mail info@alanrevista.org
Código Postal: 1070
Caracas - Venezuela |
|
|