HOME > EDICIONES > Año 2007, Volumen 57 - Número 1
Trabajos de Investigación
Evaluación de la posible adulteración de mieles de abeja comerciales de origen costarricense al compararlas con mieles artesanales provenientes de apiarios específicos
Maurico Ureña Varela, Esteban Arrieta Bolaños, Eduardo Umaña, Luis Gabriel Zamora y María Laura Arias Echandi Centro de Investigación en Enfermedades Tropicales y Facultad de Microbiología Universidad de Costa Rica. Centro de Investigaciones Apícolas Tropicales, Universidad Nacional. Costa Rica
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RESUMEN Evaluación de la posible adulteración de mieles de abeja comerciales de origen costarricense al compararlas con mieles artesanales provenientes de apiarios específicos La miel es el principal producto de la apicultura, generado por la abeja Apis mellifera. Éste, como cualquier producto alimenticio, debe cumplir con ciertas normas de calidad, propiedades fisicoquímicas, organolépticas y microbiológicas. Entre estos parámetros se encuentran el contenido de hidroximetilfurfural (HMF), indicador de adulteración, sobrecalentamiento y envejecimiento de la miel, la actividad de la enzima diastasa, indicador de sobrecalentamiento, y la determinación de contenido de sacarosa y azúcares simples, indicadores de adulteración. En el presente estudio, se procedió a determinar los anteriores parámetros, además del contenido de glucosa, fructosa e índice fructosa/glucosa a 35 muestras de mieles artesanales obtenidas directamente del apicultor, previamente catalogado como productor con buenas prácticas y 25 de mieles distribuidas en expendios. A su vez, se compararon los resultados poblacionales obtenidos y se les interpretó, con el objetivo de determinar el tipo de alteración que presentara la miel. Se determinó que 89% de las mieles control cumplieron con los parámetros establecidos por el Codex Alimentarius para su contenido de HMF, actividad de diastasa, contenido de sacarosa y de fructosa y glucosa. Contrario, sólo el 20% (5) de las mieles comerciales logró cumplir los estándares internacionales y la normativa nacional. Se destaca que un 24% de las muestra comerciales presentan adición de sacarosa y glucosa, 32% sobrecalentamiento o adulteración con sirope de azúcar invertido, y 24% adición de jarabe de azúcar invertido.
Palabras clave: Miel, Apis mellifera, HMF, diastasa, adulteración, HPLC, azúcares.
SUMMARY Evaluation of the potential adulteration of commercial honey distributed in Costa Rica compared with artesanian honey samples coming from specific apiaries Honey is the principal apiculture product, produced by Apis mellifera bee. This, as any other food product, has to accomplish certain quality standards, including physicochemical, organoleptic and microbiological properties. Within these parameters, different measures are considered as adulteration indicators, including hydroxy-methylfurfural and diastase enzyme activity which are associated to overheating, and the sucrose, glucose and fructose content. In this study, a determination of previous parameters, additional to glucose, fructose and fructose/glucose index was performed to 35 artisan samples, obtained directly from beekeeper, previously characterized as having good productive practices and 25 commercial samples. Same time, the results obtained were compared and interpreted, in order to determine the kind of adulteration present in the honey sample. The 89% of artesian samples accomplished the parameters established by the Codex Alimentarius for HMF content, diastase activity, sucrose and simple sugars content. Nevertheless, only 20% (5) of the commercial samples accomplished the international and national normative. 24% of these samples presented succrose addition, 32% overheating or inverted sugar syrup addition, and 24% were adulterated with inverted sugar syrup.
Key words: Honey, Apis mellifera, HMF, diastase, adulteration, HPLC, sugars.
INTRODUCCION
La miel de abejas es el producto principal de la
apicultura. Éste es generado por la abeja conocida como Apis mellifera a
partir del néctar floral, de la secreción de partes vivas de plantas o de
excreciones de insectos chupadores de partes vivas de plantas, los cuales las
abejas colectan, transforman, combinan con sustancias específicas propias,
almacenan y permiten que en el panal maduren. Este alimento no es completamente
uniforme en cuanto a su composición, ya que varía según las abejas que se
utilice, la forma de alimentarlas y el procedimiento de producción que se lleve
a cabo (1,2). A pesar de esto, los componentes más comunes que se encuentran en
la miel son el agua (17,1%), azúcares (82,4%), proteínas (0,1%) y otros
componentes que incluyen vitaminas, minerales, sustancias aromáticas y ácidos
orgánicos, entre otros (0,4%). Además, se encuentra en ella cinco enzimas
biológicamente activas: la invertasa, la diastasa, la gluco-oxidasa, la
catalasa y una fosfatasa ácida (3).
Los azúcares son los principales
responsables de las características físicas y del comportamiento químico de
la miel. La sacarosa puede encontrarse originalmente hasta en un 1,5%, teniendo
en cuenta que este azúcar no debe superar el 5% de acuerdo con la normativa del
Codex Alimentarius en mieles comerciales, aunque su cantidad puede disminuir con
el tiempo (4).
La adulteración de mieles de abeja se da normalmente
por varias razones, entre las que se incluyen la adición de sustitutos
artificiales de menor valor como el jarabe de maíz, el "azúcar
invertido" obtenido por hidrólisis química, y la sacarosa (azúcar de
mesa) en forma de jarabe; la alimentación de colmenas durante el flujo de miel
y la alimentación en exceso de las colmenas durante la mielada. (5).
Los métodos de detección de alteraciones
en la miel más utilizados, incluyendo la presencia de azúcares extraños y el
sobrecalentamiento del producto, incluyen la espectrofotometría de masas del
isótopo de carbono (SCIRA) que detecta porcentajes de C13 y C12, relacionados a
la producción de azúcares en plantas melíferas C3 y las plantas C4, tales
como el maíz y la caña de azúcar, las pruebas de detección de actividad
enzimática tales como la diastasa y la invertasa, la presencia del compuesto
hidroximetilfurfural (producido por la deshidratación de fructosa y glucosa en
medio ácido y con calor) y la cromatografía líquida de alta resolución
(HPLC) y la de capa fina (TLC), para examinar perfiles de azúcares (6).
El presente trabajo pretende detectar la
presencia de adulteración y las malas prácticas de procesamiento en muestras
de mieles comerciales en Costa Rica, comparándolas con muestras procedentes de
productores con prácticas artesanales conocidas por medio de la medición de
parámetros bioquímicos y químicos en éstas y mediante la comparación de los
resultados obtenidos con las diversas normativas existentes.
MATERIALES Y METODOS
Las muestras de mieles analizadas en la presente
investigación provinieron de dos poblaciones diferentes. En primer lugar se
recolectaron 35 muestras de apiarios previamente clasificados como de buenas
prácticas de apicultura, pertenecientes a 13 de las zonas apícolas más
importantes de Costa Rica. (La selección de estos apiarios se basa en un
seguirmiento hecho por el Centro de Investigaciones Apícolas Tropicales a
través de años, en que controlan enfermedades, químicos utilizados y
producción). Asimismo, el presente estudio comprendió también el análisis de
25 muestras de mieles disponibles a los consumidores en el comercio nacional.
Las muestras de este tipo fueron recolectadas al azar previamente por Estrada H.
(7) como parte de un estudio acerca de las propiedades antimicrobianas de las
mieles costarricenses.
Prueba de cuantificación de HMF de White
Reactivos
Todos los reactivos utilizados fueron de tipo "para análisis".
Solución Carrez I: (hexacianoferrato de
potasio (II))
Solución Carrez II: se disolvió 30g de
acetato de zinc en 100 mL agua destilada
Solución de bisulfito de sodio 0,20g/100
g.
Equipo
Espectrofotómetro ultravioleta-visible, marca Spectronic, modelo Genesys 5
(Thermo Scientific, US).
Procedimiento
Se siguió el método descrito por White en "Harmonized methods of the
European Honey Commision" de la Comisión Internacional de la Miel (8).
Análisis cuantitativo de actividad de la enzima
diastasa descrito por Schade
Reactivos
Solución de cloruro de sodio: (2,9 g de cloruro de sodio / 100mL de agua
destilada).
Solución buffer de acetato (pH 5,3)
Solución de almidón (el equivalente a
2.0000 g de almidón anhídro en 100.00 mL de agua destilada. La disolución del
almidón se prepara hirviendo durante 3 minutos la mezcla de almidón y agua
destilada, enfriando hasta temperatura ambiente yluego llevando ésta a un
balón aforado de 100.00 mL y completando el volumen con agua destilada).
Solución madre de yodo-yoduro (11 g de
yodo doblemente sublimado y 22 g de yoduro de potasio se disuelven en agua
destilada y se llevan hasta un volumen de 500 mL. Esta disolución se puede
guardar durante 1 año en una botella oscura).
Solución de yodo diluido: se disolvió 20
g de yoduro de potasio en agua destilada. Se añadió 2 mL de la solución madre
de yodo y se diluyó a 500 mL con agua destilada. Se preparó cada día de uso.
Equipo
Espectrofotómetro ultravioleta-visible, marca
Spectronic, modelo Genesys 5 (Thermo Scientific, US).
Procedimiento
Se siguió el método descrito por Shade en "Harmonized Methods" de la
Comisión Internacional de la Miel (8).
Detección del contenido de azúcares por
medio de HPLC
Reactivos
Metanol para HPLC
Acetonitrilo para HPLC
Eluente para HPLC: se mezcló 80
volúmenes de acetonitrilo con 20 de agua destilada.
Estándares comerciales "para
análisis" de: fructosa, glucosa, sacarosa.
Procedimiento
Se siguió el método descrito en en "Harmonized Methods" de la
Comisión Internacional de la Miel (8).
La corrida del estándar y muestras se
realizó en una columna analítica de acero inoxidable (marca Altech)
conteniendo partículas de gel de sílica amino modificada (5mm de diámetro).
Las dimensiones de la columna fueron 25 cm de lago y 4,6 mm de diámetro
interno. Las condiciones de la corrida fueron: flujo de 1,5 mL/min, fase móvil
de acetonitrilo:agua (80:20), temperatura de columna de 30,0°C. La cantidad de
estándar y muestra a inyectar fue de 20 mL. Se utilizó un cromatógrafo
líquido de alta presión (HPLC) marca Shimadzu, modelo LC-10AT. Para la
detección de azúcares se utilizó un detector de índice de refracción marca
Shimadzu, modelo RID-6 (US).
RESULTADOS
En la Tabla 1 se presentan los valores
promedio, desviación estándar, coeficiente de variación, valores máximo y
mínimo para HMF, diastasa y azúcares encontrados en las muestras artesanales
evaluadas, a partir de los cuales se procede a comparar las muestras comerciales
con el fin de valorar su potencial adulteración.
TABLA 1
Parámetros estadísticos de las mediciones de contenido de HMF,
actividad de diastasa y contenido azúcares de las
muestras de mieles artesanales analizadas
|
| |
HMF
(mg/kg) |
DN
(UGothe/g) |
% fructosa |
% glucosa |
% sacarosa |
Índice
(fruct/gluc) |
% Azúcares
simples (fruct+gluc) |
|
| Promedio |
24 |
15,5 |
37,6 |
32,0 |
0,2 |
1,200 |
69,5 |
| Desviación estándar |
15 |
4,7 |
0,9 |
2,0 |
0,4 |
0,066 |
2,6 |
| CV (%) |
60,24 |
30,25 |
2,39 |
6,32 |
237,90 |
5,57 |
3,79 |
| máximo |
68 |
23,7 |
40,3 |
36,2 |
1,7 |
1,385 |
75,6 |
| mínimo |
8 |
3,7 |
35,5 |
27,8 |
0,0 |
1,077 |
64,9 |
|
En las Figuras 1 y 2 se presenta el
comportamiento del HMF y la diastasa, respectivamente. Para el HMF se utilizó
el valor crítico de 60 mg/kg (y no los 40 mg/kg de la Norma Nacional actual) ya
que el Codex Alimentarius lo considera más adecuado para miel de origen
tropical y para la diastasa el valor de 8 UGothe/g.
FIGURA 1
Comportamiento de las muestras de mieles artesanales
y comerciales según su contenido de HMF

FIGURA 2
Comportamiento de las muestras de mieles artesanales
y comerciales según su actividad de diastasa

Según se observa en la Figura 1, la mayor
parte de las muestras de origen artesanal (92,5%) muestra valores satisfactorios
de contenido de HMF, contra tan solo un 20% de las muestras de establecimientos
comerciales. La tendencia se mantiene para la prueba de diastasa en la Figura 2,
donde el 92% de las muestras artesanales presenta una actividad mínima
aceptable de esta enzima contra cerca de dos terceras partes (64%) de las
muestras a disposición de los clientes que no cumplen con este parámetro.
En las Figuras 3 y 4 se detallan las
distribuciones de las muestras según los parámetros de azúcares aceptados
para las mieles de buena calidad. Como valor crítico para la relación
fructosa/glucosa se utilizó el valor de <1. El valor de > 1 es una
característica de la miel de abejas de origen monofloral, lo cual no
corresponde a la realidad de las mieles producidas en Costa Rica (9). Para el
contenido de sacarosa se utilizó el 5% recomendado por el Codex Alimentarius y
no el 10% vigente en la Norma Nacional ya que este valor va a ser sustituido
próximamente en esta Norma (1).
FIGURA 3
Comportamiento de las muestras artesanales y comerciales
según su índice de contenidos de fructosa y glucosa

Al evaluar la proporción de muestras de
miel para cada conjunto cuyos parámetros de contenido de HMF, actividad de
diastasa y contenidos de azúcares poseen valores todos ellos aceptables y que
cumplen con la normativa del Codex Alimentarius, se aprecia que, mientras que en
las mieles obtenidas de apicultores artesanales poco más de un 89% de éstas
cumple con todos los estándares para los parámetros evaluados en el estudio,
solamente un 20% de las mieles a disposición del consumidor obtenidas en
expendios logra satisfacer estas demandas de calidad.
FIGURA 4
Comportamiento de las muestras artesanales y
comerciales según su contenido de sacarosa

DISCUSION
Los análisis llevados a cabo en ambos
conjuntos de mieles mostraron en todos los casos tendencias distintas para las
muestras artesanales y para las obtenidas en expendios. Las alteraciones en el
contenido de HMF y la actividad de diastasa se presentan muy raramente en el
conjunto de las mieles artesanales, tanto según la norma del Codex Alimentarius
como la Norma Nacional. Esto es relevante ya que el HMF es considerado el
criterio más confiable para evaluar el envejecimiento y sobrecalentamiento en
miel pues éste no debe detectarse en miel fresca (10,11), lo que da una idea de
buena calidad en las muestras artesanales.
Estos valores para contenido HMF y
actividad de diastasa han resultado concordantes con estudios en otros países.
En Pakistán, por ejemplo, se encontró valores menores a 40 mg/kg, así como en
Yucatán, México (12,13). La actividad de diastasa, aunque como medida ha sido
más cuestionada (14), también tiene valor como parámetro de calidad, y sus
valores bajos reflejan, sobretodo, un sobrecalentamiento en la etapa de
procesamiento de la miel (12).
Solamente una muestra artesanal mostró
resultados que concuerdan con un sobrecalentamiento del producto (contenido de
HMF muy alto y actividad de diastasa muy baja).
Los datos obtenidos para azúcares en las
muestras de miel artesanal también mostraron coincidir con valores determinados
en mieles de otros países como la URSS, Estados Unidos, Rumania y Australia
(4,14,15).
La sacarosa siempre puede encontrarse en
alguna proporción debido a la incapacidad de las abejas de convertirla
completamente. Sin embargo, este valor es bajo, con un contenido promedio de
2,3% (14). El valor promedio de sacarosa para muestras artesanales fue incluso
más bajo, de 0,2%. Asimismo, la proporción de azúcares simples observada es
superior al 60%, como está recomendado en la Norma Internacional del Codex
Alimentarius. Aunque esta norma haya sido establecida en Europa, diversas
publicaciones han encontrado resultados similares en otras partes del mundo,
tales como Pakistán, México y Burkina Faso (12,13,16). Esto revela que, de
acuerdo a las muestras estudiadas, los apicultores artesanales nacionales
producen miel de acuerdo con las normas internacionales y nacionales.
Los datos de las muestras artesanales que
presentaron un comportamiento aceptable al evaluar sus parámetros HMF,
diastasa, y contenido de sacarosa, fueron utilizados para obtener valores
indicativos típicos de las mieles en Costa Rica. Su comportamiento fue
utilizado para realizar una comparación con las muestras comerciales
Al analizar el HMF en las muestras
comerciales, se encontró que ocho de estas presentaron valores superiores a 200
mg/kg y 12 estaban fuera de la Norma Internacional, superando los 60 mg/kg pero
con un contenido menor a 200 mg/kg. Estas 20 muestras no serían aptas para los
procesos de importación-exportación (8).
Con respecto a la diastasa, para este
parámetro las discrepancias son menores (Figura 2) posiblemente debido a la
variabilidad de los valores originales de diastasa en cada muestra (en algunas
puede presentarse un contenido natural más alto que en otras mieles). En este
hecho se basa el cuestionamiento que se ha realizado a la utilidad de la
actividad de diastasa como parámetro de calidad. White (10) señala que para
establecer un valor mínimo aceptable, de manera que la medición indique la
historia de la miel, se requeriría conocer el valor original de la actividad de
diastasa. Este es diferente para muchas mieles, con amplio rango de variación,
por lo que no existiría un valor inicial correcto.
Lo anterior ha llevado a que varios
países exportadores también hayan objetado los ensayos enzimáticos en
general, como parámetro de calidad, debido a que diferentes mieles
"frescas" de diferentes orígenes y recolectadas en diferentes
condiciones, pueden diferir en gran medida en sus contenidos enzimáticos (14).
Además, Karabournioti y Zervalati (11) indica que las dificultades para
establecer un límite general para una enzima son enormes, ya que podría ser
una norma muy severa para algunas mieles y demasiado permisiva para otras. Sin
embargo, su uso en combinación con el HMF da una mayor confianza en los datos
pues los valores enzimáticos en la mayor parte de los casos resultan
concordantes.
Asimismo, aunque exista una amplia
variación natural de la actividad de la enzima, el valor mínimo de 8 UGothe/g
como estándar ha resultado de utilidad para evaluar la calidad de las mieles
(17), ya que tanto la actividad de diastasa como el contenido de HMF pueden
medir el sobrecalentamiento de la miel, muchas veces éstos son utilizados en
conjunto. Al ser la actividad de diastasa más susceptible, ésta reflejaría un
ligero sobrecalentamiento, y el HMF un proceso más fuerte. También resulta
importante tomar en cuenta que en algunas ocasiones la pérdida parcial o
completade actividad enzimática puede reflejar una falta de cuidado a lo largo
del proceso de producción y de almacenamiento, tal como una exposición al sol,
un mal almacenaje o un transporte deficiente, como sugiere un estudio en
Yucatán, México (13), o bien, por el efecto de la dilución con algún agente
adulterante.
Con respecto al análisis de azúcares,
los contenidos en muestras artesanales denotan un cumplimiento de los
requerimientos. De hecho, la sacarosa aparece en una cantidad muy baja en estas
mieles, no siendo detectable en la mayoría de los casos. Por el contrario,
éste azúcar aparece más comúnmente en las muestras comerciales lo cual
sugiere una adulteración en este conjunto de muestras; 24% de estas muestras
presentan valores altos de contenido de sacarosa.
Si bien puede ser que una alta cantidad de
sacarosa se deba a la incapacidad de las abejas de convertir esta sustancia
debido a una recolecta temprana de la miel o la alimentación de estas con
sacarosa durante la concentración (15), valores tan altos como los obtenidos
son una indicación fuerte de que estas mieles se encuentran adulteradas. La
adulteración que se da es con la llamada azúcar de caña, que consiste en
sacarosa, preparado generalmente al 66%.
Al comparar el resto de sus parámetros de
azúcares con los obtenidos como referencia a partir de las muestras
artesanales, se obtiene que este grupo representante del 24% de las muestras
presentan, además de una elevada concentración de sacarosa (>5g/100 g de
miel), una disminución en el contenido de fructosa (= 31.1%) y, en el índice
de fructosa / glucosa (= 1), todo lo cual correlaciona bien con el supuesto de
una adulteración por adición de sacarosa y glucosa. Además, todas estas
muestras presentaron contenidos elevados de HMF (entre 91 y 864 mg/kg) y
actividades de diastasa muy bajas (menores todas a 1 UGothe/g) lo que indica que
también pudo haberse producido un sobrecalentamiento importante de estas
mieles, quizás producto de la mezcla.
Por otra parte, 32% de las muestras
comerciales fueron mieles en las cuales se encontraron elevaciones en el
contenido de HMF (entre 68 y 494 mg/kg) junto con actividad de diastasa
disminuida (deste 7.2 hasta inclusive valores menores a 1UGothe/g de miel) y un
contenido de sacarosa menor al 5%. En estas muestras los indicadores de
azúcares no muestran, en general, alteración con respecto a los promedios e
intervalos obtenidos de las muestras artesanales, lo que favorece la suposición
de sobrecalentamiento o adulteración con productos como azúcar (que
incrementan la cantidad de HMF pero cuya composición en fructosa y glucosa es
similar a la miel y por lo tanto no altera la composición de azúcares en la
miel adulterada9 y no con soluciones de sacarosa (10,14).
Un 24% de las muestras comerciales
evaluadas presentaron valores moderadamente elevados de HMF (> 60 mg/kg pero
< 150 mg/kg) con actividades de diastasa aceptables y valores de los
indicadores de azúcares similares a los presentados por las muestras
artesanales, incluyendo la no detección de sacarosa en las muestras. Este
patrón concuerda con la adición de jarabe de azúcar invertido en una cantidad
tal que la dilución causa que la actividad enzimática disminuya pero hasta
valores que todavía cumplen con la norma del Codex.
Un 20% de las muestras presentaron valores
satisfactorios de contenido de HMF, actividad de diastasa y contenido de
azúcares por lo que de deduce que provienen posiblemente de mieles con buenas
prácticas de producción y pureza.
En resumen, sólo el 20% (6) de las
muestras comerciales logra cumplir los estándares internacionales, contrario a
un 89% de las muestras provenientes directamente del apicultor nacional que sí
se acoge a la normativa. No obstante, debe de recordarse también, la
importancia de guardar los cuidados en todas las etapas posteriores a su
producción, especialmente la protección del sol y las altas temperaturas, dada
la influencia de éstas en la calidad del producto final.
El presente trabajo resulta un importante
llamado de atención a las autoridades pertinentes con el fin de que se de un
mayor control a las mieles distribuidas en el comercio, ya que como se
comprobó, existe un severo incumplimiento de las normas de calidad
establecidas.
REFERENCIAS
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Recibido: 01/03/2007 Aceptado: 03/04/2007
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PRIVACIDAD | ACCESIBILIDAD
ALAN-VE ISSN 0004-0622 - Depósito Legal: pp 199602DF83
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