HOME > EDICIONES > Año 2007, Volumen 57 - Número 1
Trabajos de Investigación
Desarrollo de pan integral con soya, chía, linaza y ácido fólico como alimento funcional para la mujer
Mayela Bautista Justo, Alejandra Denisse Castro Alfaro, Ernesto Camarena Aguilar, Katarzyna Wrobel,
Kazimierz Wrobel, Guadalupe Alanís Guzmán, Zeferino Gamiño Sierra y Víctor Da Mota Zanella Universidad de Guanajuato: Instituto de Ciencias Agrícolas, Instituto de investigaciones Científicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. México
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RESUMEN Desarrollo de pan integral con soya, chía, linaza y ácido fólico como alimento funcional para la mujer Se desarrollaron 6 diferentes panes integrales empleando harina de trigo integral, chía, linaza y ácido fólico, formulados especialmente para la mujer. A cada uno de estos panes se le hizo la evaluación sensorial y de textura. Los resultados obtenidos mostraron una buena aceptación de los productos elaborados. Por otro lado, se llevó a cabo el análisis químico proximal de los panes y además se determinaron los siguientes parámetros: calcio, fósforo, fibra dietética total, ácido fólico, la capacidad de absorción de agua, el Índice Retardatario de la Diálisis de la Glucosa (GDRI), ácidos grasos. Los resultados obtenidos revelaron más altos niveles de proteína (entre 23.23 y 30.24 g/100g en base seca, respecto a los encontrados en el pan testigo (21.00 %). Los niveles de lípidos fueron entre 10.07 y 12.15 g/100g (linoleico: 2.43–4.05%; linolénico: 1.12-4.46%; oleico: 2.93 a 6.13%), los valores de GDRI entre 89.1 y 98.10 % y la concentración de ácido fólico fue de 699.44 – 991.30 ìg/100g peso seco. Los mismos parámetros fueron evaluados también en las semillas de chía y en la harina de linaza. Se concluye que por su contenido de proteína, ácidos grasos ù-3 y ù-6, fibra dietética total y ácido fólico los panes desarrollados tienen un alto valor nutritivo y podrían subsanar algunas deficiencias nutricionales en las mujeres.
Palabras clave: Pan integral, chía, linaza.
SUMMARY Integral bread development with soybean, chia, linseed, and folic acid as a functional food for woman Six bread formulations were developed, using different proportions of whole-wheat flour, chia seeds and flaxseed flour. All of our formulations were added with folic acid. Sensorial and texture evaluations were performed, showing good acceptance of the products. Proximal chemical analysis was carried out; in addition, the following parameters were determined: calcium, phosphorus, total dietary fiber, folic acid, water hydration capacity, Glucose Dialysis Retardation Index (GDRI) and fatty acids. The results obtained showed higher protein levels in the developed breads (23.23-30.24 (g/100g dry matter) as compared to a control (21.00% of proteins in bread elaborated without chia or flaxseed). Furthermore, the breads contained 10.07-12.15 of lipids (g/100g dry matter) (linoleic acid: 2.43-4.05%; linolenic acid: 1.12-4.46 %; oleic acid: 2.93-6.13 %), GDRI values were between 89.1 and 98.1 % and folic acid was in the range 699.44 – 991.3 (ìg/100g dry matter). The same parameters were determined in the chia seed and in the flaxseed flour. It was concluded that; due to their high levels of protein, insaturated fatty acids (ù-3 and ù-6), dietary fiber and folic acid, these breads have a high nutritional value, so they could have special benefits for woman.
Key words: Whole wheat flour bread, chia seed, flaxseed flour, and nutrition.
INTRODUCCION
La tendencia actual hacia el desarrollo de
alimentos especiales para la mujer, se debe en gran parte a la difusión de la
información acerca de los beneficios que algunos ingredientes tales como la
soya, el calcio, el ácido fólico y el hierro tienen sobre su salud (1) y
también a las deficiencias de nutrimentos detectadas en este grupo de
población. Los hallazgos de la Encuesta Nacional de Nutrición (1999) en
México, mostraron que una de cada cinco mujeres no embarazadas y una de cada
cuatro embarazadas presentaron anemia. Se encontraron además, deficiencias de
zinc, vitamina A, hierro, folato y vitamina C en la dieta (2).
Este trabajo se enfoca en el desarrollo de
nuevos panes integrales, con adición de soya, chía y linaza con el fin de
obtener productos de mayor valor nutritivo y mejores características
funcionales respecto al pan elaborado a partir de la harina de trigo; asimismo,
que estos nuevos panes presenten buenas características sensoriales.
Una de las más estudiadas y más
populares fuentes de proteínas ha sido la soya Glycine max. La soya
también es rica en los componentes funcionales tales como las isoflavonas,
fibras, vitaminas (Tiamina, Niacina, Riboflavina y B6), minerales (calcio,
magnesio, zinc, hierro), flavonoides, terpenos y fitoesteroles. Se le atribuyen
propiedades anticancerígenas y se recomienda su uso en el control de los
síntomas de la menopausia. Una amplia revisión de las propiedades de la soya
fue realizada por Smith y Sydney (3). La chía (Salvia hispanica L.) es
una planta anual de verano que pertenece a la familia de las Labiatae.
Las civilizaciones precolombinas usaron las semillas de chía como materia prima
en la elaboración de varias medicinas y compuestos nutricionales e incluso
pinturas. En cuanto a su composición química, se han informado altos niveles
de ácidos grasos poliinsaturados, en particular el ácido linolénico w-3,
cuyos principales componentes son: ácido linoleico (17%-26%) y ácido
linolénico (50%-57%) (4). Los antioxidantes más importantes son el ácido
clorogénico, el ácido cafeico, miricetina, quercetina, kaempferol y
flavonoles. La chía es también una buena fuente de riboflavina, niacina,
tiamina, calcio, fósforo, potasio, cinc y cobre (5). En consecuencia, las
semillas de chía son productos de interés para enriquecer gran cantidad de
productos como fórmulas y alimentos para bebes, alimentos horneados, barras
nutritivas, yogures, salsas, etc. La linaza (Linum usitatissimun) es otra
de las materias primas que más se están utilizando actualmente en los
productos de panificación, tanto por su contenido de ácidos grasos w-3, como
por la fibra dietética y fitoestrógenos (6).
El interés en estudiar la chía como
posible aditivo a este tipo de alimentos surgió debido a su alto contenido de
antioxidantes como el ácido clorogénico, ácido cafeico, miricetina,
quercetina, kaempferol y flavonoles que son muy beneficiosos para la salud y
también por su considerable contribución de ácidos grasos poliinsaturados
(5,7). La idea original de este trabajo ha sido elaborar el pan con adición de
las semillas de chía y linaza para lograr el efecto protector de los
antioxidantes contenidos en chía para evitar la oxidación de los lípidos
poliinsaturados contenidos en los dos tipos de semillas.
Con el objeto de ofrecer productos
novedosos que contengan los nutrimentos apropiados para las mujeres, en este
estudio se desarrollaron panes integrales ricos en fibras y proteína,
diseñados especialmente para la mujer, utilizando en su elaboración harina
integral de trigo fortificada con hierro y ácido fólico, soya, linaza y chía.
MATERIALES Y METODOS
Panificación
La fórmula básica para el pan integral
testigo fue la siguiente: 1 kg de harina integral, 10 g de levadura, 20 g de
sal, 40 g de azúcar, 20 g de aceite vegetal, 10 g de mejorante comercial, cuya
especificación en la etiqueta dice: "mezcla de micronutrimentos para
harina de trigo" VITAPRO SZMC calculado con base en 180 g/ton y
aproximadamente 655 g de agua. Se utilizó una amasadora comercial de la marca
"Kitchen Aid", con una capacidad de 400g. A partir de la fórmula
básica, se desarrollaron 5 formulaciones substituyendo parte de la harina de
trigo integral por los siguientes ingredientes: Fórmula 1: 10% en peso de
harina de soya (HS); Fórmula 2: 17% de HS; Fórmula 3: 10% de HS y 5% de linaza
molida; Fórmula 4: 10% de HS y 5% de semillas de chía; Fórmula 5: 10% de HS,
5% de harina de linaza y 5% de semillas de chía.
Procedimiento
Se pesaron los ingredientes por separado y
se mezclaron todos con excepción de la sal, que se agregó una vez que los
otros ingredientes estuvieron homogeneizados. La mezcla de micronutrimentos
(ácido folico) se disolvió en el agua, antes de agregarla a los ingredientes
secos. Se mezcló por 20 minutos aproximadamente en la batidora Kitchen Aid a
velocidad 2. Se fermentó la masa a 35°C durante 45 minutos. Después, se
refinó la masa batiendo nuevamente a velocidad 2 por aproximadamente 10 minutos
hasta formar la red de gluten. La soya, chía y linaza se agregaron una vez que
la red de gluten estuvo formada mezclando nuevamente. Se pesaron porciones de
aproximadamente 50 g; se elaboraron las trenzas usando tres porciones de masa
(en total 150g), las que se estiraron y trenzaron, finalmente se colocaron en
moldes previamente engrasados. Se fermentaron a 35°C aproximadamente por 30
minutos o hasta que duplicaron su tamaño. Se hornearon a 230-240°C durante 20
minutos. Se dejaron enfriar 2 horas para realizar el análisis sensorial y de
textura. Parte de las muestras se secaron en un horno con aire a 100ºC, se
molieron en un mortero y se almacenaron en frascos cerrados a temperatura
ambiente, para su posterior análisis.
Análisis sensorial
Se hizo una prueba de nivel de agrado o
desagrado para ver si los productos gustaban o no gustaban; participaron 60
personas no entrenadas (50 mujeres y 10 hombres) entre 19 y 55 años de edad;
las 6 muestras se presentaron individualizadas, en diferente orden para cada
individuo y se pidió a los evaluadores que las calificaran de acuerdo con la
siguiente escala hedónica: 1. Extremadamente agradable, 2. Muy agradable, 3.
Agradable, 4. Ligeramente agradable, 5. Ni agradable ni desagradable, 6.
Ligeramente desagradable, 7. Desagradable, 8. Muy desagradable, 9.
Extremadamente desagradable (8).
Características físicas
Análisis de textura. Se hizo el perfil de
textura empleando el Texturómetro TA-XT2, se cortaron piezas de 2.5 cm de
grosor, se uso un cilindro de 1 pulgada de diámetro, a una velocidad de 1.7
mm/s para la entrada y salida, y un recorrido de 10 mm en dos compresiones
separadas por 5 s imitando dos mordidas al pan (9).
Para determinar el volumen del pan. Se uso
el método de desplazamiento utilizando semillas de nabo (10).
Análisis químico
El análisis químico se realizó
empleando las técnicas de la AOAC (11), se determinó la humedad (método
935.29), contenido de proteína (Nx6.25) (método 978.04), lípidos (método
920.39), fibra cruda (método 962.09), cenizas (método 923.03), los
carbohidratos se calcularon por diferencia, fibra dietética total (método
985.29). La cuantificación de calcio y fósforo fue por los métodos 927.02 y
964.06 respectivamente (11). Partiendo del análisis químico proximal, se
calculó el contenido energético multiplicando el contenido de proteínas e
hidratos de carbono x 4 y los lípidos x 9 (12).
El ácido fólico se determinó por
cromatografía líquida de alta resolución (HPLC) (13). La cuantificación de
los ácidos grasos se hizo por cromatografía de gases, utilizando el método
969.33 de la AOAC (14).
Capacidad de absorción de agua
Se utilizaron 5 g de muestra molida y se siguió el método de la AACC (15).
Indice retardatario de la diálisis de la glucosa (GDRI)
Este índice se determinó como un indicador indirecto de la velocidad de
absorción de la glucosa en el intestino delgado, que se ve afectada por el
contenido de fibra en el alimento, se utilizó el método de Adiotomre y
Eastwood (16).
Diseño de experimentos y análisis estadístico
Se hizo un diseño completamente aleatorizado para 6 tratamientos, con 3
repeticiones. Las variables estudiadas fueron: cada una de las determinaciones
del análisis proximal y sensorial. Se llevó a cabo el análisis de varianza.
Para el procesamiento de datos se uso el paquete Statgraphics Plus for Windows,
versión 2.1.
RESULTADOS
Evaluación sensorial de los panes
En la Tabla 1 se presentan los resultados de la evaluación sensorial cuyos
valores variaron de 1.61 a 3.53 comparado con el testigo que fue de 2.83, se
presentó diferencia estadística significativa (p<0.05) entre los
tratamientos, se observa en la escala que se clasificaron como muy agradables y
agradables.
TABLA1
Resultados del análisis sensorial de los panes integrales
|
| Tratamiento
|
Media ± s
|
|
| Pan integral (testigo) |
2.83±0.37b |
| Soya 10 % |
2.55±0.50c |
| Soya 17 % |
3.53±0.50a |
| Soya 10 %, chía 5 % |
1.61±0.48e |
| Soya 10 %, linaza 5 % |
2.41±0.49c |
| Soya 10 %, chía 5% y linaza 5% |
2.23±0.42d |
|
| Superíndices en la columna indican diferencia estadística significativa (p<0.05)
|
Análisis de textura de los panes
La dureza de los panes estuvo entre 1.1 y 17.6
Newtons (N), siendo los valores más altos para los productos que contenían
chía. En este caso, se observó una diferencia estadísticamente significativa
(p<0.05) con respecto al estándar cuyo valor fue de 0.4 N. El incremento en
la dureza se atribuye a la costra que forma el gel de chía. El volumen del pan
testigo (642 ± 10 cm3) fue diferente estadísticamente al de los panes
desarrollados en este trabajo que varió de 707 ± 6 cm3 a 753 ± 12 cm3. En
tanto que el volumen específico para el pan testigo fue de 5.04 cm3/g diferente
estadísticamente (p<0.05) al de los panes experimentales que osciló entre
5.35 y 5.54 cm3/g, indicando que estos panes presentaron una estructura más
compacta.
Análisis químico y funcional de ingredientes
La composición química de las semillas de chía y harina de linaza se
presenta en la Tabla 2, se observa que el contenido de proteína está por
encima del 19% en ambos materiales, también se presentan valores elevados en el
contenido de lípidos y fibra dietética total.
TABLA 2
Composición química de semilla de chía y harina
de linaza (g/100g base seca)
|
|
Chía |
Linaza |
|
|
Media ± s
|
Media ± s
|
|
| Materia seca |
95.6 ± 0.3 |
94.9 ± 0.3 |
| Proteínas |
19.5 ± 0.7 |
22.7 ± 0.1 |
| Lípidos |
30.0 ± 0.2 |
39.6 ± 0.2 |
| Fibra cruda |
24.9 ± 0.2 |
22.6 ± 0.1 |
| Hidratos de Carbono |
23.1 ± 0.3 |
10.6 ± 0.2 |
| Energía (kcal) |
440.2 |
489.8 |
| Fibra dietética soluble |
5.1 |
37.8 |
| Insoluble |
42.9 |
2.1 |
| Total |
20.3 |
22.4 |
|
En la Tabla 3 se presentan los valores
de GDRI obtenidos a los 30 y 60 minutos; se observa un mayor en la semilla de
chía (80.4%) que en la harina de linaza (76.5%) a los 30 minutos.
TABLA 3
Indice retardatario de la diálisis de la glucosa (GDRI)
en semilla de chía y harina de linaza
|
| Tiempo (min) |
Chía |
Linaza |
| |
% de Retención |
% de Retención |
|
|
Media ± s
|
Media ± s
|
|
| 30 |
80.4 ± 0.2 |
76.5 ± 0.3 |
| 60 |
80.0 ± 0.6 |
73.4 ± 0.7 |
|
Análisis químico y funcional de los
panes
En la Tabla 4 se presentan los resultados
de los análisis químicos y el valor calórico de los panes. En primer lugar es
de resaltar el alto contenido de proteínas (N x6.25) encontrado en las
formulaciones propuestas (entre 23.23 y 30.24 g/100g en base seca). Se observó
una diferencia estadísticamente significativa (p<0.05) entre estos niveles y
el encontrado en el pan testigo (21.00%). En cuanto a los niveles de lípidos,
se encontraron diferencias estadísticas entre algunos de los panes enriquecidos
(10.07-12.15 g/100 g en base seca), sin embargo, dos tratamientos que contenían
soya fueron iguales estadísticamente al pan testigo (10.78%). Los valores
energéticos oscilaron entre 419.13 y 472.83 kcal para las formulaciones del
estudio y estos fueron también similares a los declarados en la etiqueta para
panes integrales comerciales.
Contenido de ácidos grasos en los panes
Se observa en la Tabla 5 que, el contenido
de ácidos grasos varió en los panes con chía y linaza, presentándose un
aumento en el contenido de ácido linolénico con respecto a los panes testigo.
Capacidad de absorción de agua en los
panes
El resultado varió de 10.06 hasta 13.67 g
por 1 g en base seca (Tabla 6), se observó diferencia estadística
significativa entre los tratamientos (p< 0.05), estos valores son altos,
debido al contenido de fibra dietética tanto soluble como insoluble
TABLA 4
Composición química de los panes integrales
en (g/ 100 g base seca)
|
| |
Pan de harina
de trigo |
Soya 10% |
Soya 17% |
Soya 10%, |
Soya 10%, |
Soya 10%, |
| |
integral (testigo) |
|
|
Chía 5% |
Linaza 5% |
Chía 5%, Linaza 5% |
|
Media ± s
|
Media ± s
|
Media ±s
|
Media ± s
|
Media ± s
|
Media ± s
|
|
| Materia seca |
68.00 |
64.80 |
65.80 |
70.70 |
70.50 |
72.30 |
| Cenizas |
3.5±0.10c |
4.47±0.10b |
5.00±0.20a |
3.53±0.50c |
3.82±0.10c |
3.73±0.20c |
| Proteínas |
21.00±0.10e |
26.85±0.40b |
30.24±0.20a |
25.31±0.30c |
25.09±0.30c |
23.23±0.20d |
| Lípidos |
10.78±0.30b |
11.68±0.30a |
12.15±0.30a |
10.46±0.10bc |
10.07±0.30c |
10.37±0.50bc |
| Fibra cruda |
2.5±0.30d |
2.31±0.10de |
1.97±0.1e |
3.96±0.30b |
3.54±0.20c |
4.45±0.20a |
| Hidratos de carbono |
62.22±0.80a |
54.70±0.20e |
60.63±0.50b |
56.74±0.30d |
57.61±o.70cd |
58.22±1.1c |
| Energía de lípidos (kcal) |
97.02 |
105.12 |
109.35 |
94.14 |
90.63 |
93.33 |
| Energía de lípidos |
|
|
|
|
|
|
| (% de la energía total) |
22.56 |
24.37 |
23.12 |
22.29 |
21.50 |
22.26 |
| Energía total kcal/100g |
429.90 |
431.32 |
472.83 |
422.34 |
421.43 |
419.13 |
| Calcio mg/100g |
132.30±0.01f |
153.57±0.01e |
182.37±0.01d |
297.02±0.01c |
326.23±0.02a |
318.10±0.02b |
| Fósforo(mg /100g) |
168.20±1.70c |
208.17±1.1b |
230.84±0.90a |
128.56±0.40f |
136.45±0.60e |
147.16±0.70d |
|
| *Superíndices en la fila indican
diferencia estadísticamente significativa entre productos (p<0.05) |
TABLA 5
Contenido de ácidos grasos en los panes (base seca, g/100 g)
|
| Ácido graso |
Pan testigo |
Soya 10 % |
Soya 17 % |
Soya 10 % |
Soya 10 % |
Soya 10 % |
| |
|
|
|
Chía 5 % |
Linaza 5% |
Chía 5 %
Linaza 5 % |
|
| Palmítico |
1.02 |
0.65 |
0.47 |
0.45 |
0.28 |
0.32 |
| Palmitoléico |
0.06 |
—— |
—— |
—— |
—— |
—— |
| Esteárico |
0.06 |
0.09 |
0.09 |
0.12 |
0.10 |
0.14 |
| Oleico |
5.17 |
6.03 |
6.13 |
3.23 |
4.08 |
2.93 |
| Linoléico |
3.45 |
3.59 |
4.05 |
2.56 |
2.45 |
2.43 |
| Linolénico |
0.96 |
1.12 |
1.12 |
3.96 |
2.96 |
4.46 |
| Araquídico |
0.04 |
0.04 |
0.02 |
0.04 |
0.04 |
0.03 |
| Gadoléico |
0.14 |
0.17 |
0.15 |
0.07 |
0.08 |
0.05 |
|
TABLA 6
Capacidad de absorción de agua, Índice Retardatario
de la Diálisis de la Glucosa y Ácido Fólico en panes
|
| |
Con harina integral |
Soya10% |
Soya 17% |
Soya 10%, |
Soya 10%, |
Soya 10%, |
| |
(Testigo) |
|
|
Chía 5% |
Linaza 5 |
Chía 5% |
| |
|
|
|
|
|
Linaza 5%. |
|
|
Media ± s
|
Media ± s
|
Media ± s
|
Media ± s
|
Media ± s
|
Media ± s
|
|
| Capacidad de absorción |
|
|
|
|
|
|
| de agua (g/g base seca) |
9.98 ± 0.1d |
13.67 ± 0.5a |
10.06 ± 0.1d |
12.95± 0.1b |
11.71± 0.1c |
10.35 ± 0.1d |
| Índice retardatario de la |
|
|
|
|
|
|
| diálisis de la glucosa |
|
|
|
|
|
|
| (% a los 60 min) |
95.8 ± 1.1b |
96.9 ± 0.9ab |
89.1 ± 0.3d |
98.1 ± 0.5a |
98.1± 0.5ª |
93.3 ± 0.6c |
| Ácido fólico |
|
|
|
|
|
|
| (µg/100g base seca) |
312.94 |
845.78 |
991.30 |
808.90 |
833.90 |
699.44 |
|
| Superíndices distintos
en la fila indican diferencia estadística significativa (p<0.05) |
Indice retardatario de la diálisis de la
glucosa (GDRI) en los panes
Se puede observar que, el valor de GDRI fue más alto en los panes elaborados
con chía o linaza, componentes ricos en fibra dietética.
Acido fólico en los panes
El ácido fólico osciló entre 699.44 y 991.30 µg/100g en base seca, respecto
312.94 µg/100g el pan testigo.
DISCUSION
Los resultados de la evaluación sensorial revelaron una gran aceptación de los
panes experimentales, como se puede observar en la Tabla 1, el pan de Chía
obtuvo una clasificación de 1.61 (muy agradable y extremadamente agradable) y
los demás panes se consideraron como agradables y muy agradables; el pan de
soya 17% fue el que menos gustó debido a que la alta concentración de soya le
confiere un sabor ligeramente amargo que algunas personas alcanzaron a percibir,
no obstante su evaluación fue positiva. En los análisis de la chía y la
linaza, es de resaltar que, el contenido de fibra dietética soluble y total en
la chía (42.9 g/100g ) presentado en la Tabla 2, prácticamente duplica al de
la linaza (22.4%). Se cree que, la unidad estructural de la goma de chía y
también el principal responsable de su naturaleza espesante, es un
tetrasacárido constituido por residuos del 4-O-metil-a-D-glucopiranosil,
ramificados en O-2 de algún residuo b-D- xilopiranosil en la cadena principal
que consiste de unidades de (1·4)-
b-D-xilopiranosil-(1·4)-a-D-glucopiranosil-(1·4)- b-D-xilopiranosil (17). Por
su parte, la linaza también contiene polisacáridos (gomas y mucílagos) que al
formar parte de la fibra dietética parecen jugar un papel muy importante en la
prevención de enfermedades cardiovasculares y diabetes (6). Ambos materiales
(chía y linaza) son ricos en lípidos con valores de 30.0 a 39.6 g/100 g,
siendo mayor en la linaza. El aceite de chía es extremadamente alto en ácidos
grasos poliinsaturados particularmente ácido linolénico w-3. Los principales
componentes son: ácido linoleico (17-26%) y ácido linolénico (50-57%) (4). La
linaza es una fuente abundante de ácido a- linoleico, fibra con componentes
viscosos, antioxidantes fitoquímicos como lignanos, flavonoides, ácidos
fenólicos y tocoferoles; y proteína. El alto contenido de grasas limita el uso
de la linaza; porque se oxida fácilmente (6), de aquí la importancia de
mezclarla con la chía que es rica en compuestos antioxidantes. Los valores de
GDIR fueron altos, cabe señalar que estos niveles son superiores a los
reportados en la goma guar (45.9%) por Adiotomre et al. (16).
En la composición química de los panes
experimentales se observa un alto contenido de proteínas el cual se debe
principalmente a la aportación de la soya desengrasada (45.2% de proteína),
estos valores son superiores a los de los panes comerciales, lo que indica que
tienen un mejor valor nutritivo. Asimismo, los resultados de contenido de
lípidos obtenidos en este trabajo son muy similares a los niveles declarados en
las etiquetas de panes integrales comerciales. El contenido de fibra cruda fue
superior para los panes con chía y linaza (p<0.05) respecto a los
demás panes, de acuerdo con los altos contenidos de fibra en las semillas de la
chía y la linaza. Lógicamente, los niveles de fibra en el pan testigo y los
panes elaborados con mayores proporciones de soya fueron relativamente más
bajos, ya que la soya tuvo las menores concentraciones de fibra. En cuanto a los
altos valores observados de GDIR, se podría decir que el proceso de
panificación, debido a altas temperaturas e hidratación, posiblemente ayuda a
que se suavicen estas estructuras y de esta manera pudieran tener un importante
efecto en retardar la difusión de la glucosa a través de la membrana de
diálisis. Lógicamente, un efecto similar podría tener lugar en el intestino
delgado, protegiendo de esta manera el organismo de la absorción de glucosa.
Altos valores de GDRI en los panes desarrollados podrían ser de interés en la
dieta de mujeres con diabetes gestacional.
Parece interesante que, los panes
elaborados con chía y linaza presentaron más altos niveles de calcio respecto
a otras formulaciones (diferencias estadísticamente significativas, p<0.05).
Este resultado es de importancia para la dieta de la mujer. Tomando en cuenta la
Ingestión Diaria Recomendada de calcio de 800 mg/día, podemos resaltar que al
consumir 100 g de los panes desarrollados en este trabajo, se cubren entre el
11.1% y 28.8% de la IDR establecida por la Norma Oficial Mexicana para
etiquetado (12).
Debido al alto contenido de proteínas en
la soya y de ácidos grasos poliinsaturados en la linaza, esta combinación ha
sido utilizada en diversos alimentos como panes y cereales para el desayuno,
principalmente por el beneficio que aportan a la salud cardiovascular. Así, se
ha demostrado en un estudio piloto con mujeres postmenopáusicas que la
inclusión regular de alimentos que contienen soya y linaza en la dieta pueden
mejorar los lípidos plasmáticos en sujetos con hipercolesterolemia (18). El
uso de semillas de chía ha sido relativamente menos explorado, particularmente
en la elaboración de los panes.
Con respecto a los ácidos grasos, se
observa que en los tratamientos con chía y/o linaza y en el control, la grasa
representó del 21.50 al 24.37% de las calorías totales, lo que se considera
adecuado, debido a que se conserva por debajo de la relación recomendada, ya
que es inferior al 30% máximo aceptable de una dieta (19), Respecto a los
ácidos w-6, a pesar de que
el contenido de ácido linoléico es menor en los panes que contienen chía y/o
linaza este es de 2.43 a 2.56g/100 g de pan en base seca, lo que convierte a
estos panes en buena fuente de este ácido graso esencial ya que se recomienda
ingerir de 2 a 7 g por día (1-3% de las calorías totales) (19). También es
importante el incremento de ácido linolénico (w-3)
en los panes con chía y/o linaza los cuales contienen de 2.96 a 4.46 g/100 g de
pan en peso seco, con lo que se cubren ampliamente las recomendaciones de 0.8 a
1.1 mg/día (19). Ha sido demostrado que, por su contenido de ácidos grasos,
las dietas con chía disminuyen los niveles de triglicéridos. En particular, se
observó el cambio de distribución de colesterol entre fracciones lipídicas
con un aumento de su nivel en las lipoproteínas de alta densidad en el suero de
ratas (20).
En lo que respecta al contenido de ácido
fólico, se puede decir que existen fuertes evidencias del impacto que tiene el
ácido fólico en la reducción de problemas de salud pública referidos a los
defectos del tubo neural y espina bífida. Todas las mujeres en edad
reproductiva deberían consumir 400 µg de ácido fólico diariamente (21), de
preferencia como compuesto sintético (aditivo en los alimentos), dado que este
presenta alta estabilidad durante largos tiempos (meses hasta años) (10,21). El
análisis del ácido fólico realizado en este trabajo reveló sus
concentraciones en diferentes muestras de panes entre 699.44 y 991.3 µg/100g,
respecto 312.94 µg/100g en el pan testigo. Estos resultados confirman la
factibilidad de utilizar el ácido fólico como aditivo en proceso de
panificación. En otras palabras, a pesar de exponer la vitamina a las
condiciones relativamente drásticas (proceso de fermentación, calentamiento
230-240°C, durante 20 min), el producto final contiene altas concentraciones de
esta vitamina. En consecuencia, el pan elaborado parece ser una buena fuente de
ácido fólico para los consumidores y, específicamente para las mujeres
embarazadas y en edad reproductiva.
CONCLUSIONES
Se concluye que los panes elaborados con adición
de soya, chía y linaza tuvieron una gran aceptación por su buen sabor; como lo
reveló la evaluación sensorial; adicionalmente, contienen mayor cantidad de
proteínas respecto a los panes comerciales. En particular, los panes con chía
y linaza son ricos en fibra dietética y los resultados obtenidos sugieren
posible efecto de estos panes en la reducción de absorción de glucosa en el
tracto digestivo. Otra característica, potencialmente beneficiosa para la
salud, es alto contenido de ácidos grasos poliinstaurados (oleico, linoleico y
linolénico) y alto contenido de calcio. Finalmente, se ha demostrado la
factibilidad de enriquecer los panes desarrollados en este trabajo con el ácido
fólico. Por todas estas características, los panes propuestos podrían
subsanar carencias de nutrimentos muy importantes en la mujer y prevenir algunas
enfermedades.
AGRADECIMIENTO
A la Dirección de Investigación y
Postgrado de la Universidad de Guanajuato, por el financiamiento de este
trabajo.
A la Compañía PROBST S.A. de C.V. por la
donación de la premezcla vitamínica.
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Recibido: 19/10/2006 Aceptado: 28/02/2007
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ALAN-VE ISSN 0004-0622 - Depósito Legal: pp 199602DF83
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