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Sobrepeso medido por IMC o percibido y comportamientos
de control del peso en adolescentes universitarios
de Ciudad Guzmán, Jalisco, México.
RESUMEN. El objetivo fue evaluar las asociaciones entre
comportamientos de control de peso y sobrepeso medido
por IMC, sobrepeso percibido o percepción errónea del
peso en adolescentes por género. Participaron 492 adolescentes
universitarios de 17 a 19 años de edad. Se utilizó un
cuestionario auto aplicado en línea y se midió peso y estatura.
Los análisis estadísticos incluyeron kappa ponderada
y regresión logística multivariada. La concordancia entre
el peso percibido y el medido por IMC fue 78.7% y la
kappa ponderada=0.62. Los adolescentes que percibieron
sobrepeso intentaron con más frecuencia bajar de peso,
hacer ejercicio y comer menos alimentos que los que tenían
sobrepeso medido por IMC. Una cuarta parte intentó bajarlo
aún sin percibir o tener sobrepeso real. La posibilidad
de tratar de bajar de peso fue mayor en hombres y mujeres
con sobrepeso percibido (RM=18.7, IC 95% 6.3-55.3 y
RM=10.4, IC 95% 4.5-24.2 respectivamente) y en mujeres
que sobrestimaron el peso corporal (RM =6.0, IC 95% 2.8-
12.7). Hubo menos posibilidad de tratar de bajar peso
cuando se subestimó el peso en hombres (RM = 0.03, IC
95% 0.01-0.12) y mujeres (RM=0.19, IC 95% 0.05-0.70).
En conclusión, el comportamiento de bajar de peso se explica
mejor en adolescentes en ambos géneros que percibían
sobre peso y en mujeres que lo sobre estimaban,
mientras que los hombres intentaron menos bajarlo si subestimaban
su peso.
Palabras clave: Percepción del peso, sobrepeso, pérdida
de peso, índice de masa corporal, conducta del adolescente,
nutrición del adolescente.
SUMMARY. Perceived or BMI-measured overweight
and weight controlbehaviors in undergraduate adolescents
from Ciudad Guzmán, Jalisco, México. The aim
was to evaluate associations between weight control behaviorsand
overweight measured by BMI, overweight perception
or inaccurate weight perception. 492 undergraduate
adolescents from 17 to 19 years old participated in the study.
A self-administered questionnaire on line was applied and
weight and height were measured. Statistical analysis included
weighted kappa and multivariate logistic regression.
The concordance between weight perception and that evaluated
by BMI was 78.7%, weight kappa = 0.62. Adolescents
who perceived overweight tried to lose weight,
exercised and ate less food more frequently than those who
were overweight evaluated by BMI. A quarter tried to lose
weight eventhough they did not perceive or were actually
overweight.The odds of trying to lose weight were higher
in men and women who perceived overweight (OR =
18.7,CI 95% 6.3-55.3and OR = 10.4, IC 95% 4.5-24.2, respectively)
andwomen who overestimated overweight (OR
= 6.0, CI 95% 2.8-12.7).The odds of tying to lose weight
when weight was underestimated were less in men (OR =
0.03, CI 95% 0.01-0.12) and women (OR = 0.19, IC 95%
0.05-0.70). In conclusion the behavior of trying to lose
weight was better explained among adolescents of both genders
who perceived overweight and among girls who overestimated
it.
Key words: Weight perception, overweight, weight loss,
body mass index, adolescent behavior, adolescent nutrition.
INTRODUCCIÓN
La prevalencia de sobrepeso y obesidad en la adolescencia
se ha incrementado en los últimos años,
junto con los comportamientos de riesgo para su control
(1,2),que se asocian a múltiples patologías, conllevan
consecuencias psicosociales negativas,
aumentan la probabilidad de ser adulto obeso y morir
prematuramente con altos costos para el individuo y
la sociedad (2).De acuerdo con la Encuesta Nacional
de Salud y Nutrición 2006, la prevalencia de sobrepeso
y obesidad en adolescentes mexicanos fue de
31.2% en hombres y 32.5% en mujeres (3).
Se espera que las mujeres sean delgadas y los hom-
Hidalgo-Rasmussen Carlos Alejandro, Ramírez-López Guadalupe, Montaño Espinoza Rosa,
Hidalgo-San Martín Alfredo
Centro Universitario del Sur. Universidad de Guadalajara. Unidad de Investigación Epidemiológica y en Servicios
de Salud del Adolescente (UIESSA). Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Universidad de Santiago de Chile.
ARCHIVOS LATINOAMERICANOS DE NUTRICIÓN
Órgano Oficial de la Sociedad Latinoamericana de Nutrición
Vol. 62 Nº 1, 2012
SOBREPESO MEDIDO POR IMC O PERCIBIDO Y COMPORTAMIENTOS DE CONTROL DEL PESO 45
bres atléticos y altos para ser aceptados socialmente
(4), por lo que la adolescencia es un periodo crítico
para desarrollar problemas de nutrición (5). El miedo
a ganar peso esuna preocupación muy importante en
adolescentes mexicanos (6), se encontró que el43.4%
trató de controlarlo, y cuando percibieron sobrepeso u
obesidad esto se incrementó hasta un 77.1% (7), y aún
sin tener sobrepeso lo intentóun 28%(8).
La percepción incorrecta del peso corporal es frecuente
en la adolescencia; algunos estudios la han encontrado
en un tercio de mujeres y un cuarto de
hombres (9,10). En estudiantes universitarias europeas
una importante proporción con peso normal se consideraba
con sobrepeso (11). En un estudio mexicano
22.4% de las adolescentes y 11.0% de los varones sobrestimaron
el peso (12). En otro estudio se encontró
que estudiantes mexicanas de 15-19 años de escuelas
públicas de nivel medio superior subestimaron el peso
1.3 kg en promedio, en todas las edades, en zonas de
marginación o migración baja (13). Además que del7-
33% de los adolescentes en México les preocupaengordar
(6). Las mujeres tuvieron más comportamientos
alimentarios de riesgo como dieta, ayuno o ejercicio
excesivo y en menor proporción la inducción de vómito
y consumo de medicamentos para perder peso (3),
particularmente entre 18 y 19 años (12).
Debido al incremento de sobrepeso en jóvenes y a
que un porcentaje importante realiza comportamientos
de riesgo para bajarlo se diseñó este estudio en adolescentes
universitarios para analizar por género las
relaciones entre sobrepeso, percepción del sobrepeso
o percepción errónea del peso con los comportamientos
del control del peso y los comportamientos para
perderlo. Estos resultados podrán servir para diseñar
programas de control del peso en adolescentes.
MATERIALES Y MÉTODOS
Estudio observacional, transversal y analítico realizado
en estudiantes de Cd. Guzmán, Jalisco, Méxicoprovenientes
de zona urbana y rural. El marco
muestral comprendió 610estudiantes menores de 20
años, inscritos al 1er semestre del Centro Universitario
del Sur de la Universidad de Guadalajara. Se excluyó
a quienes no aceptaron contestarlo [54], o no tenían
medidas de peso y estatura [64], por lo que la muestra
total fueron 492 adolescentes. No se observaron diferencias
en el índice masa corporal (IMC) entre los que
aceptaron contestar y los que no aceptaron (p=0.768).
Tampoco hubo diferencias entre quienes tenían datos
de peso y estatura [492] y no los tenían [64] en cuanto
a género (p=.965), edad (p=.390) o descripción del
peso (p=.680).
Procedimientos.
Una vez que las autoridades escolares autorizaron
que se realizaráel estudio, se invitó a los estudiantes a
participar durante el curso introductorio a la Universidad.
El estudio se llevó a cabo en agosto de 2010. El
investigador responsable explicó a los estudiantes la
forma de llenado de los cuestionarios y pidió consentimiento
informado para participar en la investigación.
Se utilizó un cuestionario autoaplicado que se llenó en
línea en el aula de cómputo de la Universidad. Posteriormente
se realizaron las medidas antropométricas en
el auditorio de la misma. El cuestionario incluyó datos
sociodemográficos (edad, sexo, ocupación del estudiante
y escolaridad y ocupación de padres de familia),
preguntas sobre el peso corporal y actividad física tomadas
del cuestionario 2007 Youth Risk Behavior Survey
(YRBS) (14). La confiabilidad y validez del
cuestionario YRBS han sido evaluados (15-16).
Variables
Estado nutricio según IMC medido. Enfermeras capacitadas
midieron estatura y peso con procedimientos
estandarizados (17). Se emplearon básculas (Torino
modelos Persona y Persona plus), con precisión de 0.1
kg y estadímetro con precisión de 0.5 cm.Para evaluar
el estado de nutrición se utilizaron los puntos de corte
internacionales del IMC (peso/talla2). El bajo peso se
define con el IMC según sexo y edad que pasa a través
del IMC < 18.5 kg/m2 a los 18 años (18) y el sobrepeso
y obesidad con el IMC según sexo y edad que pasa por
el IMC igual a 25 kg/m2 y 30 kg/m2 a los 18 años, respectivamente
(19).
Percepción del peso. Se preguntó ¿Cómo describes
tu peso? Las opciones de respuesta fueron: muy bajo,
ligeramente bajo, cerca del correcto, ligeramente con
sobrepeso y con mucho sobrepeso.
Comportamientos de control del peso. Se preguntó
¿Cuál de las siguientes has tratado de hacer
acerca de tu peso? Las opciones de respuesta
fueron:bajar de peso, mantener el peso, subir de peso,
o no hacer nadasobre mi peso.
Comportamientos para perder peso o evitar subirlo.
Se incluyeron cinco preguntas ¿Durante los últimos
30 días, hiciste ejercicio para perder o evitar
46 HIDALGO-RASMUSSEN et al.
subir depeso? ¿Durante los últimos 30 días comiste
menos alimentos, menos calorías o alimentos bajos en
grasa para perder peso o evitar subir de peso? ¿Durante
los últimos 30 días dejaste de comer por24 horas
o más para perder peso o dejar de ganar peso? ¿Durante
los últimos 30 días tomaste píldoras, polvos o
líquidos sin supervisión de un médico para perder o
evitar subir peso? ¿Durante los últimos 30 días vomitaste
o tomaste laxantes para perder peso o evitar
subir de peso? Las opciones de respuesta fueron sí/no.
Actividad física. Se preguntó: Durante los últimos
7 días, ¿Cuántos días estuviste activo físicamente por
un total de 60 minutos por día? (suma todo el tiempo
que pasaste en cualquier clase de actividad que aumentara
tu ritmo cardíaco e hiciera respirar más
fuerte en algún momento). Las opciones de respuesta
fueron de 0 a 7 días.
Nivel socioeconómico. Se evaluó con ocupación y
escolaridad del jefe de familia y se clasifica como: alto
y medio alto, medio bajo, alta trabajadora y baja trabajadora
según Rivas Torres (20).
Consideraciones éticas.
El proyecto fue aprobado por el Comité de Bioética
del Centro de Investigaciones en Comportamiento Alimentario
y Nutrición del Centro Universitario del Sur,
(Oficio 001/009) de acuerdo con la Declaración de
Helsinki de las Pautas Éticas Internacionales para la
Investigación Biomédica en Seres Humanos de la Asociación
Médica Mundial y la Ley General de Salud de
México sobre la investigación en seres humanos. La
participación fue voluntaria y se obtuvo consentimiento
informado de los estudiantes, no se solicitó
consentimiento informado de padres por corresponder
a una investigación de riesgo mínimo.
Análisis estadístico.
Para evaluar diferencias de porcentajes se utilizó la
prueba de X2 o exacta de Fisher. Para obtener la sensibilidad,
especificidad, valor predictivo positivo (VPP)
y valor predictivo negativ |
o (VPN) de la percepción del
peso respecto al estado nutricio medido por IMC, se
recodificó la percepción del peso en: sobrepeso (ligeramente
con sobrepeso + mucho sobrepeso) y sin sobrepeso
(muy bajo + ligeramente bajo + cerca del
correcto) y el estado nutricio en sobrepeso (sobrepeso
+ obesidad) y sin sobrepeso (normal + bajo peso). Para
evaluar la concordancia entre percepción de peso y estado
nutricio: a) se recodificó la percepción de peso
en: bajo peso (muy bajo + ligeramente bajo), cerca
del correcto y sobrepeso (ligeramente con sobrepeso
+ con mucho sobrepeso); b) se recodificó el estado nutricio
en: bajo peso, normal y sobrepeso (sobrepeso +
obesidad) y c) se utilizó la prueba de kappa ponderada
(21) (acuerdo total: 1.0, desacuerdo de categorías adjuntas:
0.5 y desacuerdo a dos categorías de distancia:
0.0). Los valores se interpretaron según la escala de
Landis y Koch (21). Las asociaciones se estimaron con
análisis de regresión logística simple y múltiple. Se hicieron
las siguientes categorías de percepción errónea:
no errónea (percepción del peso en categoría equivalente
al estado nutricio), subestimación (cuando percibe
una categoría inferior del estado nutricio) y
sobrestimación (cuando percibe una categoría superior
al estado nutricio). Para evaluar el ajuste del modelo
se utilizó prueba de Hosmer-Lemeshow y para evaluar
la multicolinealidad el factor de inflación de la varianza.
Un valor p<0.05 se consideró estadísticamente
significativo. Los análisis estadísticos se realizaron
con Stata9.0 (StataCorp LP, Texas, USA).
RESULTADOS
Participaron 492 adolescentes de 17 a 19 años de
edad, de los cuales, 60.6% fueron mujeres, 26.0% trabajaban,
99.2% solteros o solteras, 36.0% de nivel socioeconómico
alto y medio alto, 20.1% medio bajo y
43.9 % clase trabajadora.
Casi la mitad tenía estado nutricio normaly más de
un tercio sobrepeso y obesidad de acuerdo con el IMC
medido. Los hombres tuvieron mayor prevalencia de
sobrepeso y obesidad que las mujeres. En cuanto a la
percepción del peso en todas las categorías fue semejante
a las mediciones del estado nutricio y no hubo
diferencias por género. En los comportamientos de
control de peso se observó que casi la mitad intentó
bajarlo y las mujeres lo hicieron con más frecuencia
que los hombres. Por otro lado, los hombrestrataron
de subirlo más frecuentemente que las mujeres (Tabla
1). Para bajar de peso o evitar subir, un poco más de
la mitad realizó ejercicio y más de la tercera parte consumió
menos alimentos (Tabla 4). Las mujeres comieron
menos alimentos, calorías o alimentos bajos en
grasa (mujeres 128 (43%) vs hombres 62 (43%)
p=0.014) y se provocaron el vómito o consumieron laxantes
con más frecuencia que los hombres (mujeres
8 (2.7%) vs hombres 0 (0%) p=0.025).
La concordancia entre la percepción del peso y el
SOBREPESO MEDIDO POR IMC O PERCIBIDO Y COMPORTAMIENTOS DE CONTROL DEL PESO 47
estado nutricio fue 78.7% y la kappa ponderada mostró
un buen acuerdo (mayor en mujeres que en hombres).
El 8.1% subestimó el sobrepeso con mayor
proporción en hombres que en mujeres. Por otra parte,
ellas sobrestimaron más el bajo peso y el peso normal
que los hombres. (Tabla 2)
La sensibilidad y especificidad de la percepción de
peso de acuerdo con el estado nutricio medido por el
IMC en la población total fue 77.4% y 88.9% respectivamente.
El VPP fue 79.7% y el VPN fue 87.5%.
Enlas mujeres, en comparación con los hombres, la
sensibilidad fue mayor(88.3% vs. 65.1%), la especifi-
TABLA 1.
Estado nutricio según IMC medido, percepción del peso, comportamiento de control de peso,
comportamientos para perder o evitar subir de peso en adolescentes.
Variable Total
n=492
Mujeres
n=298
Hombres
n=194 P
Estado nutricio según IMC medido
Bajo peso 27 (5.5) 22 (7.4) 5 (2.6) 0.007*
Normal 288 (58.5) 182 (61.0) 106 (54.6)
Sobrepeso y obesidad 177 (36.0) 94 (31.5) 83 (42.8)
Percepción del peso
Muy bajo y ligeramente bajo 35 (7,19 19 (6.4 ) 16 (8.3) 0.151
Cerca del correcto 285 (57.9) 165 (55.4) 120 (61.9)
Ligero y mucho sobrepeso 172 (35.0) 114 (38.3) 58 (30.0)
Comportamiento de control del peso
Bajar 231 (47.0) 158 (53.0) 73 (37.6) 0.002*
Mantener 155 (31.5) 90 (30.2) 65 (33.5)
Subir 55 (10.4) 28 (7.4) 27 (15.0)
Nada 51 (11.1) 22 (9.4) 29 (13.9)
Los valores representan frecuencias (porcentajes).
*Prueba de chi cuadrada o exacta de Fisher.
TABLA 2.
Concordancia entre la percepción del peso y estado nutricio según IMC medido
en adolescentes universitarios por género. Cd. Guzmán, Jalisco, 2010.
Percepción del peso Estado nutricio según IMC medido Concordancia Kappa
ponderada P
Bajo peso Normal Sobrepeso u obesidad %
Total
Bajo peso 3.0 3.9 0.2 78.7 0.62 <0.001
Cerca del correcto 2.2 47.8 7.9
Sobrepeso 0.2 6.9 27.9
Mujeres
Bajo peso 3.7 2.3 0.3 80.2 0.65 <0.001
Cerca del correcto 3.4 48.7 3.4
Sobrepeso 0.3 10.1 27.9
Hombres
Bajo peso 2.1 6.2 0.0 76.3 0.58 <0.001
Cerca del correcto 0.5 46.5 14.9
Sobrepeso 0.0 2.1 27.8
Los valores en las celdas representan porcentajes el total de cada grupo y suman 100%.
En percepción del peso la variable bajo peso se refiere a “muy bajo” + “ligeramente bajo” y sobrepeso se refiere a “ligero sobrepeso”
+ “mucho sobrepeso”
48 HIDALGO-RASMUSSEN et al.
cidad menor (84.8% vs. 96.4%), el VPP menor (72.8%
vs. 93.1%) y elVPNmayor(94.0% vs. 78.7%).
Casi el 90% de los adolescentes que percibieron sobrepeso
y lo tenían en realidad intentaron bajar de peso
y cuando tenían sobrepeso medido por IMC lo intentaron
casi en un 80%. Además, casi un cuarta parte intentó
bajarlo aún sin percibir sobrepeso y casi una
tercera parte sin tenerlo realmente. Se observaron algunas
diferencias por género; las mujeres intentaron
bajar de peso más que los hombres cuando percibieron
sobrepeso pero no lo tenían o cuando no tenían sobrepeso
realmente. Por el otro lado, cuando los hombres
tenían sobrepeso medido por IMC intentaron mantener
el peso más que las mujeres. Asimismo, cuando ellos
no percibieron o no tenían sobrepeso intentaron subirlo
más que las mujeres (Tabla 3)
TABLA 3
Comportamiento de control de peso según sobrepeso percibido o sobrepeso u
obesidad medido por IMC en adolescentes por género. Cd. Guzmán, Jalisco, 2010.
Comportamiento
de control de peso
Sobrepeso percibido Sobrepeso u obesidad medido por IMC
Total Mujeres Hombres Total Mujeres Hombres
Con sobrepeso u obesidad percibido o medido
Bajar 154 (89.5) 102 (89.5) 52 (89.7) 139 (78.5) 81 (86.1) 58 (69.9)
Mantener 12 (7.0) 7 (6.1) 5 (8.6) 25 (14.2) 7 (7.5) 18 (21.7)
Subir 0 (0) 0 (0) 0 (0) 2 (1.1) 0 (0) 2 (2.4)
Nada 6 (6.2) 5 (6.4) 1 (6.1) 11 (6.2) 6 (6.4) 5 (6.0)
Sin sobrepeso u obesidad percibido o medido
Bajar 77 (24.1) 56 (30.4) 21 (15.4)** 92 (29.2) 77 (37.7) 15 (13.5)***
Mantener 143 (44.7) 83 (45.1) 60 (44.1) 130 (41.3) 83 (40.7) 47 (42.3)
Subir 51 (15.9) 22 (12.0) 29 (21.3)* 49 (15.5) 22 (10.8) 27 (24.3)**
Nada 49 (15.3) 23 (12.5) 26 (19.2) 44 (14.0) 22 (10.8) 22 (19.9)
Los valores en las celdas son frecuencias (porcentajes).
Las pruebas de diferencias de proporciones se realizaron entre género
* p< 0.05 ** p < 0.005 ***p < 0.001
TABLA 4.
Comportamientos para bajar o evitar subir de peso según sobrepeso percibido o sobrepeso
u obesidad medido por IMC en adolescentes. Cd. Guzmán, Jalisco, 2010
Comportamiento
para bajar peso
Total
Sobrepeso percibido Sobrepeso medido por IMC
Sí No P Sí No P
Hacer ejercicio 277 (56.3) 122 (70.9) 155 (48.4) <0.001 128 (72.3) 149 (47.3) <0.001
Comer menos
alimentos 190 (38.6) 116 (67.4) 74 (23.1) <0.001 104 (58.7) 86 (27.3) <0.001
Dejar de comer
por 24 horas 12 (2.4) 9 (5.2) 3 (0.9) 0.005 7 (4.0) 5 (1.6) 0.129
Consumir píldoras,
polvos o líquidos 18 (3.7) 12 (7.0) 6 (1.9) 0.004 10 (5.65) 8 (2.5) 0.078
Vomitar o
tomar laxante 8 (1.6) 4 (2.3) 4 (1.3) 0.459 2 (1.1) 6 (1.9) 0.717
Los valores en las celdas son frecuencias (porcentajes).
El valor de P de la prueba de chi cuadrada o exacta de Fisher.
SOBREPESO MEDIDO POR IMC O PERCIBIDO Y COMPORTAMIENTOS DE CONTROL DEL PESO 49
El porcentaje de comportamientos para bajar de
peso o evitar subirlo como hacer ejercicio, comer
menos alimentos, dejar de comer 24 horas y consumir
píldoras, polvos o líquidos para perder peso fue mayor
en los adolescentes que percibieron sobrepeso en
comparación de los que no lo percibieron. Se observaron
resultados similares entre los que tenían sobrepeso
-medido por IMC-en comparación de los que no
tenían. Esto mismo se comparó por género pero no se
observaron diferencias estadísticamente significativas
(no se muestran datos). (Tabla 4)
Los adolescentes que percibieron sobrepeso tuvieron
más posibilidad de tratar de bajar de peso independientemente
de que tuvieran o no sobrepeso (RM
= 12.61 IC95% 6.53, 24.37, datos no incluidos) y la
relación fue mayor en hombres que en mujeres (RM=
18.68 y RM= 10.44, respectivamente). Al analizar la
relación entre bajar de peso y la exactitud en la evaluación
del peso se encontró que los que sobrestimaron
el peso intentaron bajar de peso más que los que
lo evaluaron correctamente (RM =5.9, IC95% 2.77-
12.67, datos no incluidos) y cuando se analizó por género
se encontró que únicamente las mujeres lo
intentaron (RM=5.95). Además cuando tenían sobrepeso
(medido por IMC), la posibilidad de bajar de
peso se incrementó en hombres (RM=60.37) ymujeres
(RM=16.27). Asimismo los hombres y mujeres
que subestimaron el peso intentaron bajarlo menos,
independientemente de que tuvieran o no sobrepeso
medido por IMC(RM= 0.03 y RM=0.19, respectivamente).
(Tabla 5)
DISCUSIÓN
En nuestro estudio más de la tercera parte de adolescentes
tuvo sobrepeso medido o percibido, similar
a la prevalencia nacional y del estado de Jalisco (22).
Al comparar la percepción del peso con el estado nutricio,
la concordancia fue mayor en nuestro estudio
(0.62) que en adolescentes de menor edad (0.31-0.50)
TABLA 5.
Comportamiento de bajar de peso con sobrepeso u obesidad medido por IMC, percepción del peso y percepción
errónea del peso en adolescentes por género
Bajar de peso
Mujeres Hombres
RM crudo
(IC 95%)
RM ajustado
(IC 95%)
RM crudo
(IC 95%)
RM ajustado
(IC 95%)
Sobrepeso u obesidad medido por IMC y Percepción de peso
Sobrepeso u obesidad por IMC 8.50**
(4.41-16.36)
1.87
(0.78-4.50)
11.6**
(5.54-24.27)
2.67*
(1.04-6.83)
Percepción de sobrepeso 15.27**
(7.70-30.27)
10.44**
(4.50-24.18)
33.02**
(12.49-87.28)
18.68**
(6.31-55.28)
Percepción de bajo peso 0.4
(0.08-1.91)
0.39
(0.08-1.88)
‡ ‡
Sobrepeso u obesidad medido por IMC y Percepción errónea del peso
Sobrepeso u obesidad por IMC 8.50**
(4.41-16.36)
16.27**
(7.54-35.09)
11.6**
(5.54-24.27)
60.37**
(18.9-195.94)
Sobreestima el peso 2.58*
(1.16-5.72)
5.95**
(2.61-13.61)
1.05
(0.14-7.66)
4.78
(0.62-37.13)
Subestima el peso 0.83*
(0.28-2.44)
0.19*
(0.05-0.70)
0.35*
(0.15-0.83)
0.03**
(0.01-0.12)
En la variable dependiente bajar de peso el grupo de referencia fue mantener el peso + no hacer nada con el peso.
En percepción del peso los modelos se ajustaron por sobrepeso u obe |
sidad (sí/no) y percepción del peso (correcto, sobrepeso o bajo
peso). En percepción errónea del peso los modelos se ajustaron por sobrepeso u obesidad (sí/no) y percepción errónea del peso (correcto,
sobreestima o subestima). La percepción del peso correcto fue tomada como referencia siendo su RM crudo o RM ajustado
igual a 1.0.‡ No pudo ser estimado porque no hubo adolescentes varones que percibieran bajo peso y trataran de bajar de peso.
*p< 0.05 **p< 0.001
50 HIDALGO-RASMUSSEN et al.
(7,10). Esto podría deberse a que en la adolescencia
tardía existe una mayor preocupación por engordar
que en la etapa temprana (12).En este sentido, la percepción
errónea del peso fue menor en nuestro estudio
(21.3%), que en adolescentes de menor edad
(22.5-32.8%) (7,9). Con relación al género, las mujeres
evaluaron mejor el peso que los hombres, probablemente
por la presión social que las lleva a
pesarse con más frecuencia (6,12).Similar a otros estudios,
los hombres subestimaron y las mujeres sobrestimaron
más el sobrepeso(12,13). La
sobrestimación del sobrepeso en mujeres puede explicarse
por la insatisfacción de la imagen corporal
(23). A pesar de que los hombres tuvieron más sobrepeso
que las mujeres, ellos lo percibieron menos,
como en otros estudios (7), probablemente debido a
que los varones se sienten más libres de prejuicios
sobre su cuerpo (24).
Un alto porcentaje de los que percibieron sobrepeso
trataron de bajarlo (alrededor del 90%) y un
poco menos cuando en realidad lo tenían (78.5%).
Estas cifras son más altas que en adolescentes norteamericanos
(7,10),lo cual podría deberse a las políticas
de prevención del sobrepeso en nuestro país.
Llama la atención que los hombres que percibieron
sobrepeso tuvieron más probabilidad de bajar de
peso que las mujeres, similar en varones méxicoamericanos
(10) pero contrario a adolescentes de
otros países en donde las mujeres tuvieron más probabilidad
que ellos (7,8,25). Esto se puede asociar
al incremento en la preocupación por engordar en
los últimos años en adolescentes varones en México
(6,12),a que en nuestro estudio ellos tuvieron más
sobrepeso que las mujeres o por otras cuestiones culturales.
Queda por contestar si esto se asocia a que
los hombres estén aumentando su insatisfacción corporal,
como en las mujeres (23) o para mejorar su
salud como en los hombres adultos (25).Por otra
parte, debido al incremento del sobrepeso en México,
es importante señalar que casi 15% de adolescentes
que sí tenían sobrepeso no hicieron nada al
respecto. Es claro que este grupo requiere atención
ya que no sólo existe el riesgo de que sufran efectos
negativos sobre la salud desde estas edades sino que
se aumenta también el riesgo de convertirse o seguir
siendo obeso de adulto.
En nuestro estudio y otros (8), una cuarta parte de
quienes percibieron sobrepeso y no lo tenían intentaron
bajarlo. Además, las mujeres que sobreestimaron
el peso tuvieron más posibilidad de tratar de bajar
peso. Los adolescentes consumieron con más frecuencia
píldoras, polvos o líquidos para bajar de peso
cuando percibieron sobrepeso, como otros han señalado
(26),el que lo hagan sin supervisión médica pone
en riesgo su salud. Estos resultados muestran la necesidad
de realizar campañas de control del peso de
forma diferenciada según la percepción del peso, que
promuevan un crecimiento saludable, eviten trastornos
alimentarios y detengan la ganancia de peso
cuando éste no es saludable a través de medidas a
largo plazo que logren modificar los estilos de vida
saludables.
El ejercicio fue la práctica más utilizada para perder
peso, como en otros estudios (25,27), pero sólo
el 8.7% de estudiantes de nuestro estudio cumplió
con la recomendación de hacerlo una hora diaria
(28).Esto probablemente se deba, entre otros factores,
a que lo consideran aburrido o cansado (25).
Las limitaciones del trabajo se derivan de ser un
estudio transversal por lo que no se puede establecer
causalidad en las asociaciones encontradas. Además,
debido a que no se estudiaron otros comportamientos
alimentarios saludables para bajar de peso (consumo
de frutas y verduras, desayuno, entre otros), no pudimos
evaluar la calidad de la dieta. Asimismo los resultados
de este estudio no pueden extrapolarse a
adolescentes de preparatorias privadas.
Los resultados de nuestro estudio muestran que
el intento de perder peso es mayor en los hombres
que en mujeres cuando perciben sobrepeso que
cuando en realidad lo tienen pero en las mujeres lo
intentaron también cuando lo sobrestimaron. Los
adolescentes están expuestos a realizar comportamientos
de riesgo para perder peso cuando perciben
sobrepeso. Además, un porcentaje importante está
intentando bajar de peso aún sin tener sobrepeso, especialmente
mujeres.Aunque el ejercicio es la práctica
más utilizada para perder peso, la frecuencia con
la que lo realizan es insuficiente. Por todo esto, es
urgente realizar campañas dirigidas a adolescentes
que enfaticen sobre el estado nutricio recomendable,
la aceptación de la imagen corporal, el incremento
en la actividad física y el control del peso con comportamientos
saludables.
SOBREPESO MEDIDO POR IMC O PERCIBIDO Y COMPORTAMIENTOS DE CONTROL DEL PESO 51
AGRADECIMIENTOS
Se agradece al Mtro. Gerardo Jiménez Haro por
programar el cuestionario en línea.
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Recibido: 08-12-2012
Aceptado: 21-04-2012
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